Martes 10 de Febrero de 2009
Una de las torres del complejo que alberga la nueva sede de la televisión estatal china CCTV en Pekín fue parcialmente destruida ayer por un voraz incendio cuyas causas se vinculan provisoriamente a festejos con fuegos artificiales, según fuentes oficiales. Por el momento no está claro el número de víctimas. Al menos ocho bomberos se encuentran desaparecidos.
El fuego comenzó junto a la construcción central que semejaba un enorme arco cuadrado. El complejo, de cuidado diseño, que todavía se está construyendo, es obra del arquitecto alemán Ole Scheeren y el holandés Rem Koolhaas y figura entre los nuevos atractivos arquitectónicos de la capital china, proyectados para los Juegos Olímpicos del año pasado.
El edificio principal lo forman dos torres de edificios con 52 plantas y 234 metros de altura, y 44 plantas y 194 metros de altura, respectivamente, y que están comunicados por una estructura pasarela de acero de 47.000 metros cuadrados.
La estructura de pasarela pesa 18.000 toneladas y mide 56 metros de altura, suspendida sobre el cielo a 162 metros de altura, como si fuese un "castillo en el aire"
Alberga un hotel de lujo, un centro cultural y estudios televisivos.
El hotel aún no estaba funcionando, con lo cual se supone que no había mucha gente adentro al iniciarse el incendio.
El hotel, de 200 habitaciones, fue utilizado durante los Juegos Olímpicos pero su apertura oficial estaba prevista para mediados de año bajo el nombre Mandarin Oriental Hotel.
Ayer los pequineses celebraban con enormes fuegos artificiales que se prolongaron durante horas el último día de las dos semanas de festividades por el Año Nuevo chino.
Por toda la capital había fuegos artificiales, mientras la torre ardía. Las cenizas se esparcían como nieve a una distancia de hasta un kilómetro. (DPA)