Fue uno de los mejores seguidores de Osterheld
Carlos Trillo fue un gran guionista de historietas en la línea que había creado Héctor Germán Oesterheld. Con su impronta fue uno de los mejores seguidores del autor de "El Eternauta"...

Martes 10 de Mayo de 2011

Carlos Trillo fue un gran guionista de historietas en la línea que había creado Héctor Germán Oesterheld. Con su impronta fue uno de los mejores seguidores del autor de "El Eternauta", de quien dijo una vez que era el mayor escritor de ciencia ficción de la Argentina.

Junto a Horacio Altuna, Trillo creó "El Loco Chávez", "Las Puertitas del Señor López", "Merdichesky", "El último recreo", "Tragaperras" y "Charlie Moon".

Fue parte de esa generación irrespetuosa que generó la revista Satiricón. Allí hacía pareja con Alejandro Dolina y ya trabajaba con Horacio Altuna, Oswald y Lito Fernández.

"El Loco Chávez" fue un éxito muy grande que estuvo muchos años en la contratapa del diario Clarín y en 1978 se convirtió en una serie de TV producida por Marín de Lorenzo bajo la batuta de Martín García, interpretada por Carlos Rotundo, Miguel Angel Merellano y Adriana Salgueiro en el papel de Pampita, que fue censurada por el Comfer de la dictadura por entender que "El loco" era un mal ejemplo para el argentino medio porque no le gustaba trabajar y además "no respetaba las jerarquías" ya que se enfrentaba permanentemente con Balderi, su jefe, un hincha de Argentinos Juniors a diferencia de "El Loco", que era de Racing como Altuna.

Cuando "El Loco" se retiró del diario, Trillo creó otro personaje periodístico, "El Negro Blanco", que dibujara Enrique García Seijas. "Las Puertitas" se convirtió en película en 1988.

Con Enrique Breccia dio vida a "Alvar Mayor", uno de los primeros blancos nacido en América, hijo de uno de los hombres que acompañó a Pizarro al Perú, una mezcla de Alvar Núñez Cabeza de Vaca, el tipo que atravesó gran parte de América caminando; y de cowboy, que avanza por un camino polvoriento buscando hacer justicia, según su autor.

Clara de Noche fue quizás la más sexy y provocativa, una de sus últimas creaciones, junto a Eduardo Maicas, aunque ya hacía años que era publicada en el suplemento No del diario Página/12 y en España en la revista Jueves, dibujada por Jordi Bernet. La gran obra de Trillo con Mandrafina, sin embargo, era Cosecha Verde, donde mostraban un submundo gansteril en el marco de republiquetas latinoamericanas como de la operación Cóndor, aunque más antiguas en el tiempo, a la manera de la Costa Verde de Alberto Olmedo. En ese tono continuó otra de sus obras conjuntas El Iguana.

De alguna manera Trillo fue, en el mundo de la historieta, un gremialista, no a la manera de Altuna, más cercano a las organizaciones agrupadas, pero sí como gran defensor de los protagonistas de la literatura dibujada, lo que lo hacía ser respetado en el ambiente. También era respetado como autor y gestor empresario en los círculos internacionales del Comic y el Fumetto.