Fue a reclamar una deuda y lo mataron de un escopetazo desde corta distancia
"Ahora se viene el vuelto". El policía vestido de civil intentaba explicar el nerviosismo de un grupo de personas que ocupan una de las casillas situadas en la zona semi rural de Piamonte al 2600 (Lagos al 7900), donde la noche del viernes fue asesinado de un escopetazo en el cuello un hombre de 28 años que al parecer se acercó hasta el lugar para reclamar la tenencia de un caballo.

Domingo 21 de Diciembre de 2008

"Ahora se viene el vuelto". El policía vestido de civil intentaba explicar el nerviosismo de un grupo de personas que ocupan una de las casillas situadas en la zona semi rural de Piamonte al 2600 (Lagos al 7900), donde la noche del viernes fue asesinado de un escopetazo en el cuello un hombre de 28 años que al parecer se acercó hasta el lugar para reclamar la tenencia de un caballo.

Nadie quiso hablar y algunos hasta negaron que allí hubiera ocurrido un episodio violento. El presunto autor del disparo, de 21 años, se entregó horas después en la seccional 33ª y la policía secuestró en esa misma vivienda una escopeta calibre 16 con la que se habría detonado la perdigonada.

Tierra calcinada. El lugar donde ocurrió el asesinato está dominado por el paisaje casi agreste. Se llega desde calle Piamonte transitando un sinuoso camino de tierra de unos 200 metros. El calor insoportable y el sol que caía ayer al mediodía con el peso de un camión le ponían un toque adicional de tensión al ambiente. Allí vive, en un rancho de chapa y madera reciclada, la familia Caminos, un grupo numeroso que se gana la vida con la elaboración de ladrillos y el recupero de chatarra.

Fuentes de la investigación indicaron que el viernes, alrededor de las 18, se llegó hasta ese lugar Diego Oscar Maschio, un hombre que vive a unas 40 cuadras de allí en línea recta, en Las Flores Este. Una hipótesis que manejaban los efectivos de la seccional 33ª, que actúa por razones de jurisdicción, indicaba que Maschio les había vendido un caballo a los ladrilleros y que el motivo de la visita de anteayer habría sido reclamar el pago o la devolución del animal.

La ejecución. Por algún motivo que ayer la policía no pudo establecer, uno de los Caminos esgrimió una escopeta y disparó sobre Maschio, que recibió una perdigonada de corta distancia entre el tórax y el cuello. Murió en el acto. Minutos después patrullas de Comando Radioeléctrico y de la 33ª llegaron hasta el lugar alertadas por una llamada anónima. Para ese momento, el autor del disparo había escapado. "Vecinos del lugar comenzaron a mencionar a un sospechoso, integrante de la familia, entonces se los comenzó a interrogar y a meter un poco de presión", contó un vocero de la investigación.

Horas después, el presunto homicida se presentó en la 33ª con su madre. Se trata de Edgardo Antonio Caminos, de 21 años. La policía secuestró en la vivienda una escopeta de doble caño calibre 16, que habría sido utilizada en el crimen. El arma será sometida a pericias. De acuerdo a lo poco que se pudo reconstruir, Maschio habría llegado solo a la casita de los Caminos y no se pudieron constatar antecedentes de reyertas previas entre esas personas.

Pacto de silencio. "Acá no pasó nada", dijo ante LaCapital una mujer de unos 40 años en el lugar donde ocurrió todo, mientras un efectivo de la 33ª aguardaba la llegada de unos peritos de la Unidad Regional II. "No sabemos nada, ni quien está preso. Váyase y llévese esa cámara, que hace un calor terrible para estar por acá", agregó, y en un tono de voz un poco más elevado reclamó "No saquen fotos de la casa".

El temor a una venganza se podía palpar en el aire y nadie se atrevía a hablar de lo sucedido. "Los motivos de la rencilla no están para nada claros. En el lugar hay como un pacto de silencio. Es una zona muy cerrada para el diálogo", apuntó el investigador. "La hermana del muerto nos contó que le había vendido un caballo al ladrillero". El joven detenido está a disposición del juez de Instrucción Nº7, Juan Andrés Donnola.