Miércoles 31 de Agosto de 2011
Especialistas de la comisión estatal estadounidense revelaron que algunos de los estudios eran más espantosos de lo que inicialmente se supo.
Por ejemplo, siete mujeres con epilepsia, que estaban alojadas en el Asilo de Alienados de Guatemala, fueron inyectadas con sífilis abajo de la nuca, lo cual además es un procedimiento riesgoso. Los investigadores creían que la nueva infección podría de alguna manera curarles la epilepsia. Cada una de las mujeres enfermó de meningitis bacteriana, posiblemente por el uso de material sin esterilizar, pero fueron tratadas.
Quizá los detalles más perturbadores se refieren a una paciente femenina de sífilis con una enfermedad terminal, no revelada. Los investigadores, interesados en ver el impacto de una nueva infección, le inocularon gonorrea en los ojos. Murió seis meses después.
La médica Amy Gutmann, directora de la comisión, describió el caso como "escalofriantemente atroz".
Los miembros de la comisión concluyeron que la investigación en Guatemala fue infame incluso para las normas de la época. Compararon el estudio con un experimento efectuado en 1943 por Cutler y otros en el que se inoculó gonorrea a prisioneros en la ciudad estadounidense de Terre Haute, en el estado de Indiana. Los reos eran voluntarios a quienes se les comunicó el objetivo del estudio y dieron su consentimiento. Los guatemaltecos participantes -o muchos de ellos- no recibieron ninguna explicación ni dieron su consentimiento con conocimiento, dijo la comisión.
Los investigadores también concretaron aberraciones científicas con la población negra de Estados Unidos.
Entre 1932 y 1972 concretaron el llamado experimento Tuskegee, una investigación clínica llevada a cabo entre en Tuskegee, Alabama (Estados Unidos), por los servicios públicos de salud americanos. Entonces, 399 braceros afroamericanos, en su mayoría analfabetos, fueron estudiados para observar la progresión natural de la sífilis si no era tratada. A todos se les negó tratamiento, por lo que 28 murieron del mal, y 40 mujeres resultaron infectadas.