Fue, es y será nuestro perro
Tal vez este espacio deba ser utilizado para temas más importantes, referidos a la actualidad o a los tantos problemas que tiene la gente en estos tiempos tan difíciles; pero por todo eso, pido permiso para homenajear en unas pocas líneas a un gran amigo, parte de nuestra familia, que ayer dijo chau y sin poder despedirlo, nos dejó.

Miércoles 26 de Agosto de 2009

Tal vez este espacio deba ser utilizado para temas más importantes, referidos a la actualidad o a los tantos problemas que tiene la gente en estos tiempos tan difíciles; pero por todo eso, pido permiso para homenajear en unas pocas líneas a un gran amigo, parte de nuestra familia, que ayer dijo chau y sin poder despedirlo, nos dejó. Durante diez años compartió todo, buenas, malas, tristezas, alegrías; vio crecer a Ignacio, aguantó a Alfredo. Siempre de buen humor, ansioso por recorrer las calles de nuestro pueblo, y no evitó meterse en más de un problema. Pero siempre volvió, nunca estuvo una noche fuera de casa. Sólo el susto de los primeros días, y el regreso con más de un golpe. No se perdió casi ningún partido de la "Juve", y hasta tomó prestado algún matambre del asador del club. Atento a la llegada de Mirta y Bety, hasta tuvo que soportar que entrara a la casa Norita, esa compañera de dormitorio en éste invierno frío y largo. Podría dedicarle un montón de palabras a Beto, Betover, Perrobeto, como mejor suene llamarlo. Fue y es nuestro perro, por más que no esté. Vaya esta dedicatoria y agradecimiento a todas las mascotas que comparten la vida de muchas familias, y aunque muchos les quieran restar importancia, se ganan un lugar que un montón de humanos no saben como ocuparlo.

Familia Pussetto,

DNI 17.915.254

pussetto@velosat.com.ar