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Fue a declarar como testigo de un crimen y quedó preso por un robo

El viernes estaba junto a Juan Gonzalo Mansilla, en Colón al 3700, cuando a éste lo mataron a tiros Daba su versión sobre el hecho en Jefatura y el fiscal NN ordenó su detención por un atraco.

Jueves 08 de Marzo de 2012

J. E. F. tiene 22 años y nunca imaginó que, mientras declaraba en la Jefatura de policía como testigo del homicidio de Juan Gonzalo Mansilla, el hombre de 32 años asesinado a balazos el viernes pasado en el barrio La Tablada, terminaría detenido bajo la acusación de un robo a mano armada ocurrido en una estación de servicios nueve meses atrás. Fue el lunes a la noche y hasta los propios efectivos de la sección Homicidios se sorprendieron cuando el fiscal de la oficina NN de Tribunales, Marcelo Vienna, llegó a esa dependencia policial y les ordenó que apresaran al muchacho amparándose en el Código Procesal Penal, que establece que un fiscal puede adoptar esa decisión cuando está a cargo de la investigación de un delito.

De acuerdo con las normas penales, un fiscal está facultado para disponer el arresto de una persona durante 24 horas y, transcurrido ese tiempo, el juez de Instrucción interviniente deberá refrendar su decisión o disponer la excarcelación de quien fue detenido. En este caso, la jueza de Instrucción Nº1, Roxana Bernardelli, ordenó el martes que J. E. F. continúe preso y ayer lo indagó en su despacho. El joven quedó acusado luego de una investigación realizada por la Oficina Judicial de Causas con Imputados no Individualizados -a cargo de Vienna- de haber asaltado el 12 de junio pasado una estación de servicios situada en Saavedra y San Martín.

La pesquisa en la oficina NN se inició a partir de los numerosos robos que ocurrieron en estaciones de servicios en diciembre pasado. En medio de la investigación, en la fiscalía se recibió un video captado por las cámaras de seguridad de un conocido supermercado de la ciudad en la que aparecía el muchacho detenido realizando compras en el negocio. Eso no constituye ningún delito pero, al parecer, cuando el joven se retiraba del local fue reconocido en la playa de estacionamiento por una mujer a la que había asaltado. Luego, los testigos del robo a la estación de servicios de Saavedra y San Martín lo apuntaron cuando observaron las imágenes en las que aparecía.

J. E. F. era uno de los muchachos que el viernes pasado estaban junto a Juan Gonzalo Mansilla frente a su casa de pasillo, en Colón al 3700, cuando se desató una balacera y dos proyectiles mortales terminaron con su vida. Aquel día, Mansilla había llegado de trabajar en la estación de servicios de bulevar Seguí y Alem y, tras cenar con su pareja y su hija de 4 años, se reunió en la puerta de esa vivienda con un grupo de amigos del barrio.

"Los conocidos que estaban con él tienen antecedentes penales, pero el muchacho fallecido era un laburante. Estaba en el lugar y en el momento equivocado, porque el destinatario de los balazos no era él sino alguno de los que lo acompañaban", explicó ayer una fuente judicial.

De acuerdo con la reconstrucción policial, cerca de las 23.30 del viernes el trabajador salió de su vivienda y caminó hacia la vereda. Cuando estaba en el ingreso al pasillo junto a sus amigos, pasó un auto y uno de sus ocupantes abrió fuego, disparando al bulto, hacia donde estaba la víctima. El muchacho recibió dos impactos de calibre 9 milímetros: uno le perforó la base del cuello y el otro le atravesó la espalda.

Malherido, Mansilla fue subido a un auto por sus familiares y llevado al hospital Roque Sáenz Peña, pero su vida se apagó en el camino. En la escena del crimen la policía recolectó algunas vainas y ojivas calibre 9 milímetros.

Tras el suceso ocurrido en el corazón del barrio La Tablada, y como suele suceder en estos casos, el miedo le cerró la boca a los vecinos, que aportaron pocos datos sobre lo sucedido. Ayer al mediodía, un cronista de LaCapital volvió al lugar e intentó conocer detalles del homicidio entre los vecinos pero sólo un hombre esbozó una vaga respuesta sin muchos aditamentos. "Acá ya estamos acostumbrados a este tipo de cosas", dijo escuetamente mirando a los ojos del periodista.

Hasta anoche, los investigadores policiales no habían determinado la motivación del crimen aunque presumían que podría tratarse de "un ajuste de cuentas" por el control de la venta de estupefacientes en la zona, actividad a la que estaría ligado alguno de los muchachos que aquella fatídica noche acompañaban a Mansilla.

Detenido

Un hombre de 23 años fue detenido ayer a la tarde como sospechoso del crimen. Fuentes policiales indicaron que el joven fue apresado en el Fonavi de Isola y Pavón sin ofrecer resistencia y quedó detenido en la comisaría 16ª. Asimismo, se allanó un domicilio cercano en busca de otro sospechoso, pero no fue hallado. Allí se incautó un revólver calibre 32.

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