Fútbol y macúa

Domingo 18 de Enero de 2009

¿Qué hace un rosarino en Pemba, Africa, los fines de semana o cuando tiene un rato libre? Juega al fútbol o se va con amigos a tomar una cerveza. Nicolás Dotta no se perdió nunca un picadito mientras estuvo en Africa. Tanto le gusta el fútbol que llegó a integrar un equipo que jugaba torneos interprovinciales. Claro, el único blanco era él, y por lo tanto "me ligaba todas las patadas", comenta con una sonrisa.

Más allá de los moretones, Dotta afirma que compartir con los nativos cosas como el fútbol le hizo más fácil la relación con ellos. También el haber intentado aprender macúa, uno de los dialectos que se hablan en esa zona (derivado del swahili). "Lo fui aprendiendo por imitación, memorizando preguntas y respuestas. Y aunque lo hablé poco, la verdad es que me ayudó a comprenderlos más", dice Dotta.