Edición Impresa

"Francisco no tuvo nada que ver con la dictadura", dijo Carlotto

El líder de la Iglesia Católica recibió en el Vaticano a la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo y su nieto recuperado en agosto pasado. “Todo está aclarado, nosotras nos rectificamos”, dijo.

Jueves 06 de Noviembre de 2014

El Papa Francisco recibió ayer en una audiencia privada a la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, y a su nieto recuperado, Ignacio Hurban (Guido Montoya Carlotto), junto con otros 16 miembros de la familia de la dirigente, quien calificó al pontífice como un "progresista" que "no tuvo nada que ver" con la última dictadura cívico-militar argentina.

El encuentro, en el que Carlotto y su familia entregaron varios regalos a Jorge Bergoglio, duró media hora en el estudio del Aula Pablo VI del Vaticano, y fue "especial y emotivo", según destacó el embajador argentino en Italia, el sociólogo Torcuato Di Tella.

Carlotto le regaló a Francisco un clásico pañuelo de las Abuelas enmarcado, un disco compacto con obras de su nieto recuperado y una escultura que representa "los valores de la verdad, la justicia y la memoria", mientras el resto de sus nietos le obsequió un poncho.

Asimismo, el pontífice recibió cartas personales enviadas por vecinos de la ciudad de Olavarría a través de Ignacio, de 36 años, quien reside en esa ciudad. En la reunión también estuvieron los hijos de Estela, Remo, Claudia y Guido Carlotto, y otros nietos, que componían un grupo familiar de 18 personas.

Libre de culpas.Antes de la audiencia, Carlotto negó enfáticamente que el Papa argentino haya sido cómplice de la última dictadura.

"Lo que se decía de él en Argentina se desvirtúa con el papado", aseguró Carlotto. Y agregó que "eso de que fue cómplice de la dictadura lo dicen los que no han estudiado la información. Todo eso está aclarado. Nosotras nos rectificamos".

Carlotto expresó que quería pedirle a Francisco que la Iglesia argentina "abra los archivos con información sobre los nietos entregados, después de robárselos a las mamás, a personas y en lugares propios de las instituciones católicas".

"Por ejemplo en el movimiento familiar cristiano ya hemos encontrado nietos dados por esas monjas", explicó. "Hoy sabemos que los nietos tienen entre 35 y 36 años y que pueden estar en cualquier parte. Hay que encontrarlos", dijo.

Se estima que unos 500 niños nacieron en centros clandestinos de detención durante la dictadura, los cuales fueron entregados en muchos casos a cómplices de los militares. Hasta la fecha 115 de ellos han recobrado su identidad gracias al trabajo de Abuelas.

La incansable activista, que en el pasado fue muy crítica con la posición jerarquía de la Iglesia católica argentina durante la dictadura y con el entonces arzobispo de Buenos Aires Jorge Mario Bergoglio y actual Papa Francisco, reconoce que cambió de parecer.

En ese sentido, agregó que "el Papa Francisco es un ejemplo hoy, un progresista, un hombre de fe para el siglo XXI y de una Iglesia del pueblo".

Ignacio Hurban, tal el nombre y apellido con el que fue inscripto el joven, y que quiere conservar, aunque la familia biológica lo llama Guido Montoya Carlotto por los apellidos de sus padres, nació en cautiverio cuando su madre Laura (hija de Estela) estaba secuestrada en un centro clandestino de detención de La Plata.

"Vinimos por una invitación que el Papa Francisco nos hizo a la familia Carlotto por el encuentro después de 36 años de búsqueda como abuela de Plaza de Mayo con mi nieto, robado a mi hija Laura durante su detención y cuyo bebé nació en un campo de concentración", contó Estela, figura emblemática de la lucha contra la dictadura.

El Papa ensalzó esa lucha durante la recepción, a la que quiso dar un reconocimiento público en el marco de la Santa Sede.

"La emoción del encuentro con mi nieto ha tenido un impacto nacional e internacional muy fuerte porque demuestra el empecinamiento, el amor y la constancia de las abuelas de Playa de Mayo", sostuvo Carlotto, quien en agosto pasado se reunió por primera vez con su nieto.

"El Papa ha querido recibir a mi nieto Guido junto con todos mis otros nietos que han podido venir y mis hijos, todos militantes de los derechos humanos en Argentina. Guido además está muy emocionado, es la primera vez que viene a Italia y que ve al Papa", explicó Carlotto.

La carta. Cuando en agosto pasado se identificó a Ignacio Guido, Francisco le escribió una carta a Carlotto: "Por medio de estas líneas quiero hacerme cercano a usted en estos días en que se ha reencontrado con su nieto. Gracias señora por su lucha. Me alegro de corazón y pido al Señor que le retribuya tanto tesón y trabajo. Quedo a su disposición, y por favor, le pido que no se olvide de rezar por mí", le expresó. La Conferencia Episcopal Argentina también envió una carta a la dirigente expresando su alegría.

Y más recientemente, el arzobispo de Santa Fe y presidente del Episcopado argentino, monseñor José María Arancedo, recibió a Carlotto en audiencia y grabó, a solicitud de esta, un mensaje pidiendo que se faciliten datos de niños apropiados y lugares clandestinos de sepultura utilizados durante la dictadura.

Falleció Alicia Oliveira, amiga del Papa y luchadora por los derechos humanos

La ex jueza y ex defensora del Pueblo de Buenos Aires Alicia Oliveira falleció ayer a causa de una enfermedad, tras haberse dedicado a la defensa de los derechos humanos y a la política y haber cultivado una estrecha amistad con el Papa Francisco. Tenía 71 años y sus restos serán velados en el Salón Presidente Perón de la Legislatura porteña.

Designada en 1973, Oliveira fue la primera mujer jueza del fuero penal, cargo del que fue echada por la dictadura cívico-militar en 1976, tras lo cual fue protegida por Jorge Bergoglio ante la persecución del régimen de facto.

Durante la dictadura, Oliveira presentó numerosos hábeas corpus en favor de presos políticos que le implicaron ser perseguida y fue una de las fundadoras del Centro de Estudios Legales y Sociales (Cels).

En democracia, Oliveira se desempeñó como abogada del Cels y estuvo enrolada en el Frente País Solidario (Frepaso), partido al cual representó como convencional constituyente en 1994. En la presidencia de Néstor Kirchner fue secretaria de Derechos Humanos de Cancillería, cuando Rafael Bielsa estaba al frente del esa cartera.

Oliveira formó parte de la comitiva que acompañó a la presidenta Cristina Kirchner a Roma cuando Bergoglio fue designado al frente de la Iglesia Católica y acercó al pontífice al embajador ante el Vaticano, Eduardo Valdés, de quien también era amiga.

Ayer en Roma, la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, expresó su pesar: "Siento mucho la muerte de Alicia porque fue una gran luchadora, apasionada y comprometida con los derechos de los demás".

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario