Fracasa una maniobra para detener el derrame de crudo en el Golfo
La petrolera británica British Petroleum (BP) dijo anoche que la compleja maniobra llamada “top kill” para cerrar su pozo petrolero siniestrado en el golfo de México fracasó...

Domingo 30 de Mayo de 2010

La empresa petrolera británica British Petroleum (BP) dijo anoche que la compleja maniobra llamada “top kill” para cerrar su pozo petrolero siniestrado en el golfo de México fracasó, aplastando las esperanzas de un rápido fin al mayor derrame de petróleo en la historia estadounidense, en un desastre que ya lleva 40 días.
  “No pudimos detener el flujo”, dijo Doug Suttles, encargado de operaciones de la gigantesca petrolera con sede en Londres. “Hemos tomado la decisión de avanzar a la próxima opción”, agregó.
  Esa próxima opción es una tapa que captura el crudo del pozo en vez de cerrarlo. Suttles dijo que podría tomar cuatro días o más obtener resultados.
  El director ejecutivo de BP Tony Hayward dijo ayer que el próximo paso era el “camino más efectivo para minimizar” el derrame.
  Dijo que la tapa tardaría unos cuatro días en estar instalada. Hayward también dijo estar decepcionado por el fracaso del esfuerzo con el “top kill”, en el que la empresa gastó tres días, pese a que BP “ejecutó la operación a la perfección”.
  La almirante de la Guardia Costera estadounidense Mary Landry, junto a Suttles en una conferencia informativa diaria, dijo que la noticia del fracaso del sistema “top kill” era decepcionante y que la mejor opción para terminar con el derrame era perforar un pozo de alivio que BP estima tardará dos meses en estar listo.
  La compleja maniobra “top kill” comenzó el miércoles e involucró inyectar fluidos pesados y otros materiales al agujero del pozo para contener el vertido, y luego pretendía sellarlo con cemento.
  Sin embargo la maniobra estuvo plagada de riesgos debido a que nunca había sido intentada a la profundidad del pozo, que se encuentra 1.600 metros por debajo del mar.
  El fracaso fue un gran golpe para la reputación de BP. La empresa ha gastado 940 millones de dólares hasta el minuto tratando de cerrar la filtración y limpiar el mar y los pantanos, vitales para la vida silvestre y la pesca.
  La noticia también presionará aún más al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, quien intenta convencer a los estadounidenses de que su gobierno puede manejar la crisis.
  El esfuerzo de limpieza ha enfermado a los trabajadores y dejó a los residentes de la costa del golfo frustrados y molestos.
  El puente de la plataforma petrolera Deepwater Horizon explotó el 20 de abril, causando la muerte de 11 trabajadores y desatando un torrente submarino de petróleo que el gobierno de EEUU estimó en 1,9 a 3 millones de litros diarios.
  Obama, quien enfrenta críticas de que respondió muy lento a la catástrofe ambiental en el golfo de México, aseguró a los residentes de Luisiana que “no serán abandonados” y asumió la responsabilidad.
  No hay mucho más que Obama pueda hacer sobre el pozo salvo presionar a BP para que haga las cosas bien y poner a sus mejores científicos en el cuarto. El gobierno no tiene tecnología propia para trabajar en aguas profundas.
  El derrame del golfo sobrepasó el desastre de Exxon Valdez en las aguas de Alaska en 1989. l