Viernes 20 de Marzo de 2015
Una ley que restringió la apertura de nuevos restaurantes de comida rápida en una de las secciones más pobres de Los Angeles no redujo las tasas de obesidad ni mejoró las dietas, según estableció un estudio reciente.
Legisladores de la ciudad aprobaron la ordenanza de zonificación en 2008 que limitó la apertura o ampliación de expendios de comida rápida en un área de 83 kilómetros cuadrados al sur de la autopista Interestatal 10, donde existen altas tasas de obesidad.
La ley, que se creyó fue el primer esfuerzo de su tipo por parte de un alcalde para mejorar la salud pública, no prohibió expendios nuevos de comida rápida en centros comerciales. La investigación realizada por Rand Corp. encontró que las tasas de obesidad en el sur de Los Angeles continuaron aumentando después de la aprobación de la norma.
"No se trata únicamente de limitar la comida poco saludable, sino de aumentar el acceso a comida saludable", dijo Alex Ortega, un profesor de Salud Pública de la Universidad de California campus Los Angeles, quien no participó en el estudio.
Investigadores de Rand revisaron permisos emitidos por el Departamento de Salud Pública del condado Los Angeles, el cual inspecciona los expendios de comida. No hubo licencias para restaurantes de comida rápida, pero las cadenas abrieron 17 nuevos expendios en centros comerciales y áreas de comida en el sur de Los Angeles de 2008 a 2012.
Casi la mitad de los permisos nuevos para expendio de alimentos fueron para minimercados que venden bebidas gaseosas y comida chatarra. Los investigadores además compararon tasas de obesidad en el sur de Los Angeles y otras partes del condado utilizando encuestas que pidieron a residentes que reportaran su peso y sus hábitos alimenticios.
Antes de la ordenanza sobre comida rápida, 63 por ciento de los residentes del sur de Los Angeles reportaron tener sobrepeso u obesidad, en comparación con 57 por ciento en otras partes el condado. Tres años después de que entró en efecto la ordenanza, 75 por ciento de los residentes del sur de Los Angeles reportaron estar obesos o con sobrepeso, frente a 58 por ciento en otras partes del condado.