Fontanarrosa y los próceres
Quien tuvo la oportunidad de conocer al Negro, seguramente se preguntará qué hubiese pensado él ante la propuesta de cambiarle el nombre al Centro Cultural Bernardino Rivadavia por el suyo, como homenaje afectuoso a su memoria.

Martes 19 de Junio de 2012

Quien tuvo la oportunidad de conocer al Negro, seguramente se preguntará qué hubiese pensado él ante la propuesta de cambiarle el nombre al Centro Cultural Bernardino Rivadavia por el suyo, como homenaje afectuoso a su memoria. En el tramo final de su "incalificable" enfermedad, mi hermano tuvo el reconocimiento cariñoso de quienes, con buen tino, decidieron homenajearlo en vida, gesto que aún hoy no dejamos de agradecer. Y ahí conoció del cariño de "todos", taxistas que al verlo lo saludaban con un bocinazo o el aliento de un "fuerza canalla" de algún vecino afectuoso. Hoy, ante la disyuntiva creada, no me cabe duda que el Negro, fiel a su estilo, no hubiese acordado con el enfrentamiento, la discusión o la polémica instalada con miras al proyecto y que con una amable sonrisa nos diría "yo no puedo competir con los próceres".

Perla Fontanarrosa