Domingo 17 de Octubre de 2010
El 9 de agosto pasado, con el título "Dos mentiritas piadosas más", La Capital me publicó un relato donde admitía desde mi óptica que este matrimonio K, desde el año 2003 a la fecha, había hilvanado algunos aciertos políticos en su gestión y que excepto que ocurriese una catástrofe conservarían el poder ante las elecciones del año próximo, ya que la oposición sólo reúne nombres de impresentables que la gente ya conoce demasiado y los tilda de ineptos para la función pública. Ahora bien. Hoy, y a raíz de este veto presidencial a la ley del 82 % que contribuía con algunas migajas más (apenas cuatrocientos pesos para la gran mayoría), para millones de personas cuyos ingresos causan piedad ante lo que cuesta vivir dignamente, aquella "catástrofe" a la cual me refería al comienzo es real y conlleva a la pérdida del poder. Algo que se podría haber evitado con recursos que sobran. Simplemente disminuir, por ejemplo, las fortunas que cobran los propios políticos y sus respectivos asesores y obsecuentes. Quitarles los subsidios a los empresarios amigos y hacer que paguen los impuestos que corresponden sus respectivas empresas. Y por supuesto grabar las transacciones financieras y los juegos de azar. Miren que fácil.
Felipe Demauro
felipedemauro47@gmail.com