Flores en la montaña

Domingo 30 de Agosto de 2009

Aquella primavera de 1972 el destino le arrebató a Parrado a su madre Eugenia y su hermana menor Susana. Luego de tres días de estar inconsciente, Parrado se entera de que su madre había muerto en el acto tras la caída del avión y que su hermana agonizaba a su lado. Unos días después murió en sus brazos.

En estos casi 37 años que transcurrieron desde el accidente, Parrado volvió 11 veces más a la montaña y su padre lo hizo 17 veces. "Sólo voy para llevarle flores a la tumba de mi madre, de mi hermana y mis amigos. Como cualquier persona que va a los cementerios, sólo que el nuestro queda un poco más lejos", dice.

"Ese es un lugar absolutamente salvaje, pero al mismo tiempo hermoso. Ese silencio y esa magnificencia son algo espectacular. Eso sí, es hermoso cuando sabés dónde estás y qué estás haciendo allí. Si vas con guías, con buenos caballos, comida, radio, GPS, con buena ropa y carpas. No como estábamos nosotros", comparó.