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Finalmente, Alitalia fue privatizada

Alitalia, la aerolínea nacional en bancarrota, cesó sus operaciones ayer a la noche. Con una pausa de siete horas, la nueva Alitalia privada retomó la actividad con un vuelo desde Londres a Roma. Se dio fin de este modo a 63 años de actividad de la aerolínea estatal, aunque los medios italianos destacaban que no se perdería la "italianidad", una bandera que el premier Silvio Berlusconi tomó como propia en la campaña electoral que lo condujo al gobierno el año pasado.

Martes 13 de Enero de 2009

Roma. — Alitalia, la aerolínea nacional en bancarrota, cesó sus operaciones ayer a la noche. Con una pausa de siete horas, la nueva Alitalia privada retomó la actividad con un vuelo desde Londres a Roma. Se dio fin de este modo a 63 años de actividad de la aerolínea estatal, aunque los medios italianos destacaban que no se perdería la "italianidad", una bandera que el premier Silvio Berlusconi tomó como propia en la campaña electoral que lo condujo al gobierno el año pasado. Además de la privatización a manos de un grupo empresario italiano, se agregó a última hora el ingreso como socio minoritario de Air France-KLM. El doble paso pone una bisagra en un proceso de decadencia y crecientes costos operativos y pérdida de competitividad de Alitalia, a la que en vano gobiernos anteriores ya habían inten tado privatizar. La negativa de los sindicatos siempre fue una barrera infranqueable, como le ocurrió al anterior gobierno de centroizquierda de Romano Prodi, que intentó vender Alitalia a Air France. Ahora el veto sindical se pudo superar solamente porque la única alternativa segura era el cierre final.

La nueva aerolínea, una fusión de Alitalia con la privada de cabotaje Air One, tiene una flota más reducida, de 148 aeronaves, procedentes de ambas empresas, con respecto a las 173 de su antigua flota. Alitalia SA tendrá 12.500 empleados, muy por debajo de los 23.500 que sumaban ambas aerolíneas. El Estado hará un gran esfuerzo presupuestario para absorber a miles de empleados de la vieja Alitalia, a los que, en muchos casos, se les concedió un seguro de desempleo extendido, de hasta 7 años, en tanto otros muchos se acogieron a una jubilación anticipada.

La presentación de la nueva Alitalia no variará en nada con respecto a la aerolínea tradicional. El logotipo será el mismo, al igual que los estilizados uniformes de color verde del personal de vuelo. La flota será modernizada después que los nuevos propietarios se negaron a poner en vuelo aviones envejecidos. El plan de vuelo ha sido reducido para servir a 70 destinos, de los cuales sólo 13 serán intercontinentales.
  Pese a todas estas reformas, es probable que Alitalia, como ocurrió sistemáticamente en el pasado, continúe siendo obstaculizada por problemas laborales que han contribuido a sus restricciones financieras. Los sindicatos descontentos con el régimen de contrataciones han advertido que realizarán protestas durante la inauguración de la nueva Alitalia. El mismo vuelo inaugural desde Londres a Roma podría sufrir las consecuencias de una medida de fuerza sorpresiva. “Para nosotros, la nueva Alitalia no tiene nada que celebrar”, manifestó Francesco Staccoli, representante de uno de los muchos sindicatos de la aerolínea, el SDL, que afilia a 1.800 empleados entre asistentes de vuelo y personal de tierra. Staccoli pronosticó que casi se triplicará el número de trabajadores que terminen solicitando seguro de desempleo, de los 3.250 que el gobierno se comprometió a compensar.

A úlltimo minuto. Horas antes del inicio de operaciones de la nueva línea, el directorio de Alitalia aceptó la oferta de France-KLM para comprar el 25% de la compañía. El premier Silvio Berlusconi, gran impulsor de la privatización con mayoría italiana, desechó poco antes nuevos sondeos para el ingreso de la alemana Lufthansa en lugar de la franco-holandesa.

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