Filósofos eran los de antes
El filósofo José Pablo Feinmann -en su programa de radio- sostuvo que las críticas a la presidenta se deben a la envidia de la gente. Esta conjetura podría ser plausible si en el país no...

Viernes 12 de Octubre de 2012

El filósofo José Pablo Feinmann -en su programa de radio- sostuvo que las críticas a la presidenta se deben a la envidia de la gente. Esta conjetura podría ser plausible si en el país no hubiese casi nada para criticar. Pero al existir un gran número de motivos para hacerlo, ¿no sería más fácil pensar que las críticas tienen razones más objetivas? Por otra parte, si la hipótesis de Feinmann fuese correcta, la envidia hacia Cristina debería haber sido mucho mayor en su apogeo, por ejemplo cuando ganó las últimas elecciones con el 54 por ciento. Sin embargo, por ese tiempo casi nadie la criticaba y además la votaron masivamente. ¿Qué ocurre entonces que creció la envidia cuando debería haber disminuido? Cuando se refiere a las críticas motivadas en la envidia, ¿incluirá también el cacerolazo del 13 de septiembre? Si es así los sociólogos deberían tomar nota de este "hallazgo sociológico" sin precedentes en la historia. Creo que nadie puede escapar de las confusiones que producen las pasiones. Feinmann podrá ser un brillante intelectual, pero nada le impide cometer errores groseros cuando argumenta sobre un punto en que se halla muy involucrado pasionalmente. Muchas veces los que más hablan sobre la envidia suelen ser los más envidiosos. Sólo que proyectan en los demás lo que no pueden percibir claramente en ellos mismos.

Jorge Ballario
DNI. 10.858.926