Jueves 12 de Enero de 2012
El calor por estos días mutila hasta las neuronas. Leo un titular en el diario: Funcionarios elevan sus sueldos entre el 20 y el 37 por ciento, por encima de los 20.000 pesos que ya ganaban.
La gente está loca y ávida de divertimento de cualquier índole. No importa ya el aspecto moral, porque las últimas generaciones ignoran totalmente el significado de esta palabra. Vivir sin hacer ni pensar en nada entre los límites de la madrugada es lo único que importa. Vértigo y más vértigo "es la moda", en una moto o un auto cortando el aire a ciento cuarenta kilómetros por hora. Ir a bailar a un boliche atestado de luces psicodélicas que se entremezclan con ruidos infernales y extraños olores que provienen de la lujuria, entre la cero y las seis. Palpar desencajado el transcurrir nocturno en cualquier esquina de un barrio marginal. Sentir de muy cerca el olor a pólvora y el desangrado abrupto de una herida mortal. Todo sirve y redacta el genoma humano de estos seres que son mucho más numerosos de lo que creemos y están insertos en nuestra sociedad. Son los verdaderos reyes de esta violencia que ya ni siquiera nos asombra. ¿Usted se ha preguntado alguna vez quien ha creado la impronta de este "sistema"..?
Felipe Demauro