Figueroa lució "más relajado" tras marcar el primer gol de penal en Central
Su rostro estaba flexible. El timbre de voz era armonioso. Se notaba que Luciano Figueroa había entrado en un estado de pura relajación el día después de haber sido el gran protagonista de Central...

Lunes 22 de Noviembre de 2010

Su rostro estaba flexible. El timbre de voz era armonioso. Se notaba que Luciano Figueroa había entrado en un estado de pura relajación el día después de haber sido el gran protagonista de Central en el ajustado triunfo ante Tiro Federal. Es que Lucho volvió al gol. Y lo más significativo aún fue que ejecutó y convirtió su primer penal defendiendo la camiseta que lleva en su corazón. “Por suerte ahora estoy un poco mejor. Me pude sacar esa bronca interna que me estaba provocando no convertir un gol desde hacía algunas fechas”, afirmó el delantero minutos después de haber compartido un momento de relax junto a sus compañeros. “La verdad es que agarré la pelota en un momento duro. Hasta al arco veía chiquito. Por suerte todo terminó saliendo bien”, confesó el goleador en el mano a mano que mantuvo con Ovación tras la práctica matinal.
  —¿Sentís que te sacaste la mufa con el gol que le hiciste a Tiro?
  —Espero que así sea. Tuve la suerte de que esta vez hubo un penal, me tocó patearlo y convertirlo. Interiormente necesitaba volver a marcar porque venía salado desde ese punto de vista.
  —¿En qué pensaste a la hora de patearlo, porque agarraste la pelota en el momento que más quemaba?
  —Estaba brava la cosa. No podíamos quebrar el cero y a eso hay que sumarle que la gente estaba impaciente. Todo eso influye. Pero sinceramente fui con tranquilidad y muchas ganas de hacer el gol. Sé que agarré la pelota luego de haber errado un par de situaciones y era difícil afrontar ese duro momento. De hecho, el arco se veía chiquito por todo lo que estábamos viviendo. Pero había que ponerle el pecho a esa situación y por eso decidí hacerme cargo de ejecutar el penal. Gracias a Dios salió todo bien.
  —Si no anotabas el penal te iban a tener que sacar escoltado de la cancha porque la gente a esa altura se la había agarrado con vos...
  —Sí, más que escoltado, me iban a tener que sacar en helicóptero, je. Estaba brava la cosa de verdad, pero lo bueno es haber contado con el apoyo de mis compañeros y el cuerpo técnico. Eso me dejó mucho más tranquilo a la hora de pararme frente a la pelota. Pasa todo por la confianza. Es así.
  —Fue el primer penal que pateás en Central. ¿Te resultó más difícil de lo imaginado?
  —Sí, fue duro. Es el segundo penal que pateo en mi carrera. El primero lo había convertido en Cruz Azul. Nunca fui de patearlos. Pero como el técnico (Rivoira) me había dicho que si había uno me tenía que encargar, no hice más que cumplir con mi deber. Aunque reconozco que fue un instante muy complejo por el contexto que había. Ojalá que de ahora en más se me haya abierto el arco por el bien de todos. Porque Central está por encima de todos. l