Martes 29 de Junio de 2010
Artistas, organizaciones sociales y de derechos humanos realizaron ayer un festival en el Congreso de la Nación a 41 años de la Revuelta de Stonewall, cuando travestis, gays y lesbianas resistieron y se levantaron contra la represión de las razzias policiales en Nueva York, hecho que dio origen al movimiento de liberación homosexual.
El 28 de junio quedó instituido como el Día del Orgullo Gay con la realización de marchas en todas las grandes ciudades del mundo y que, en el caso de la Argentina, se realizan en el mes de noviembre desde 1992, aunque este año en apoyo a la modificación de la ley de matrimonio se la hizo coincidir con el día original.
“Entonces éramos apenas unos 300 y la organizamos con Carlos Jauregui (primer presidente de la Comunidad Homosexual Argentina, CHA)”, recordó el actual titular de la agrupación, César Cigliutti.
Una noche de furia. La madrugada del 28 de junio de 1969 en el bar Stonewall, ubicado en Greenwich Village, en Nueva York, Estados Unidos, y al que acudían homosexuales porque podían bailar y mostrarse más o menos libremente, se produjo una redada policial que derivó en varios días de enfrentamientos con civiles, un muerto y cientos de arrestados.
Aunque las requisas policiales eran habituales en el lugar frecuentado por homosexuales, lesbianas y drag-queens esa madrugada algunos de los asistentes se negaron al maltrato policial y la situación en el pub neoyorquino terminó en una batalla campal que atrajo la atención de los medios de comunicación. La tensión continuó por varios días y como consecuencia de los acontecimientos se formaron varias organizaciones de homosexuales que comenzaron a luchar por sus derechos en el marco de un clima de movilización social que incluía a los negros y al movimiento pacifista contra la guerra de Vietnam.
Al año siguiente, 1970, se celebró en Nueva York y Los Angeles la primera marcha del Orgullo Gay la que actualmente se conoce como del orgullo LGTTB, esto es, gays, lesbianas, travestis, transexuales y bisexuales, y se realiza en la mayoría de los países.
Las grandes capitales del país y del mundo tuvieron ayer su marcha con miles de asistentes. Pero en Estambul, Turquía, se redujeron a 300 personas, en un país donde la homosexualidad es considerada una enfermedad y no cuenta con leyes que la amparen. (Télam)