Jueves 21 de Enero de 2010
La mayoría de los sobrevivientes del terremoto de Haití viven de raciones de emergencia, pero varios miles festejaron ayer por comidas calientes de arroz, frijoles y pollo, cuando una cocina de caridad estadounidense se unió a la ayuda.
El grupo cristiano Food For The Poor también distribuyó cajas de Pop-Tarts, pasteles rellenos de mermelada y cubiertos de escarcha donados por la compañía de alimentos Kellogg’s Co., a personas hambrientas y heridas en la devastada capital haitiana.
El grupo, presente en Haití por 25 años, tuvo que cerrar sus cocinas por varios días tras el poderoso terremoto de la semana pasada. Pero su personal está de vuelta cocinando toneles de lo que se podría considerar "comida gourmet" de su amplia reserva de arroz y pollo, carne y cerdo congelado.
Mientras se esparcía la noticia de comida caliente, la gente que quedó sin hogar tras el terremoto hacía fila en el centro de alimentación del grupo y soldados jamaicanos organizaban un camión de comidas calientes empaquetadas para entregar a campamentos de sobrevivientes en la capital.
El equipo también envió paquetes de Pop-Tarts, que entregan azúcar, fibra y algunas vitaminas, a hospitales, que operan con médicos extranjeros y no tienen instalaciones de cocina al momento.
"Hemos estado cocinando nuevamente desde el lunes. No somos una agencia de socorro ante desastre por lo que no estamos realmente equipados para esta situación, pero estamos tratando de colaborar con la gente con capacidades más logísticas", dijo Beth Carroll, de 35 años. La mujer se encontraba en un centro de alimentación en un tugurio donde los cerdos buscan comida en un montón de basura alrededor de un río de aguas servidas. "Estamos tratando de priorizar a los hospitales. Los Pop-Tarts hacen bien. No son la comida más sana, pero son dulces y calóricas", agregó. (Reuters)