Miércoles 30 de Noviembre de 2011
El 3 de diciembre es el Día del Médico, por lo cual hago un extensivo saludo a cada uno de ellos. El motivo por el que dedico estas líneas es para destacar la labor de dos médicos que merecen un reconocimiento especial para mí y mis tres hermanas, que hoy tenemos 26, 22 y 21 años: nuestros pediatras de toda la vida: Raúl Enrique Rivero y Hugo Basilio Oteo. Ambos fueron (y aún lo son) médicos de vocación total, que nos brindaron su profesión con todo amor y dedicación, no sólo a nosotras sino a mis papás, quienes también permanentemente los recuerdan con cariño. Siempre tuvieron en mente una sola cosa: tratar de la mejor manera a sus pacientitos, buscando la solución de forma segura, práctica y precisa. Además de desearles un feliz día, queremos que sepan que los recordamos mucho y siempre, y aunque ya no los veamos, sabemos que una infancia sana y feliz es posible gracias al cuidado adecuado y una interacción del pediatra en la vida de un niño, y ustedes cumplieron con eso a través de una calidad incomparable. Nos ayudaron a crecer y ayudaron a nuestros padres a lograrlo, por eso se merecen en este día que les transmitamos nuestro mejor recuerdo, y queremos que sepan que siempre están en nuestros corazones. ¡Feliz Día del Médico, Raul y Hugo!
Jorgelina, Marianela, Antonella y Fiorella Colella