Lunes 26 de Mayo de 2014
Con muy mala suerte, mi suegra, una persona de 83 años, pero absolutamente independiente y de excelente salud, ha sufrido un accidente que le provocó una fractura de fémur, por la cual le significó 25 días de internación en Pami I de Rosario. Luego de la operación la trasladamos a un lugar de recuperación donde actualmente y por bastante tiempo permanecerá. Por ventura, hemos sido maravillosamente atendidos por el cuerpo médico y en general por todo el personal de Pami I. Es nuestra intención señalar en especial a los tres médicos participantes en aspectos importantes como: dignóstico preciso de la cirugía, que fue impecable, y la atención posterior. Gracias a la doctora María Soledad Marchetti (médica clínica), al doctor Gonzalo Ranzuglia (médico cirujano) y al doctor Miguel Alloco (médico clínico director); a las enfermeras que dependen de la señora Nora y en general a todo el personal del segundo piso. Motiva escribir estas líneas el hecho de ver y escuchar con demasiada frecuencia que todo anda mal y poco a poco nos vamos olvidando y desprestigiando a los trabajadores, profesionales o no, que desempeñan con dignidad, amor y honestidad el trabajo que han elegido. No nos motiva un interés político, ya que nos referimos a funciones personales de profesionales comprometidos nada mensoq ue con la salud de los ancianos. Gracias.
Juan Nelson Leonardi
DNI 6.178.101
Al Sanatorio de la Mujer
Con estas líneas quiero expresar todo mi agradecimiento al personal de diálisis del Sanatorio de la Mujer. Agradecer la calidez con que fue tratado mi esposo, Edgardo Campanini, y por hacerle pasar este trance no tan grato. Es digno de destacar el esfuerzo y profesionalismo que ponen cada día con todos los pacientes. Gracias a Hernán, a Emilio, a Melina, y un cariño muy grande a su querido doctor Juan Oddino.
Haydee Laurino