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Fein remarcó que en la elección a concejales no se plebiscitó su gestión

La intendenta aseguró que el Frente Progresista Cívico y Social se consolidó y es la única alternativa para gobernar la ciudad.  

Martes 29 de Octubre de 2013

La intendenta Mónica Fein negó ante La Capital que el resultado electoral del domingo pasado a concejales haya significado un plebiscito a su gestión. Es más, consideró que el Frente Progresista Cívico y Social salió fortalecido de las urnas, calificó al ministro de Salud santafesino, Miguel Cappiello, como "un candidato nuevo que le ganó a candidatos instalados que además se habían presentado para la Intendencia" y dijo que no se puede comparar la diferencia negativa que su primer candidato a concejal cosechó en relación al triunfo del gran elector en Santa Fe: Hermes Binner.

Con los números finales del escrutinio provisorio y con más tranquilidad para la reflexión, Fein analizó el mensaje de las urnas en las elecciones de las 13 bancas en el Concejo Municipal.

"Como toda elección intermedia hubo gran dispersión de votos, pero el Frente Progresista salió fortalecido como alternativa política y de gobierno, por todo ello estoy muy conforme con el resultado", afirmó la intendenta.

¿El socialismo tendrá la obligación, por la composición parlamentaria, de tejer acuerdos para sacar las ordenanzas que necesitará la Intendencia?, le preguntó LaCapital. "Como ya teníamos un Concejo con diversidad de fuerzas políticas ahora nos obligará a un permanente diálogo, al consenso y a los acuerdos, que en definitiva es lo que la sociedad nos está demandando a todos", apuntó.

A la hora de analizar la distribución geográfica del voto socialista, Fein recordó durante toda la jornada de ayer que el Frente Progresista ha ganado en seccionales "donde hay gente muy humilde", para ratificar que en todas "hicimos buena elección".

La intendenta consideró que Rosario es una ciudad que permite "diversidad de pensamiento, una característica de todas las elecciones intermedias".

—Cosecharon el 27 por ciento de los votos a concejal y hace 18 años que gobiernan la ciudad.

—Nosotros competimos con un ex intendente que hace 20 años está en Rosario con su figura instalada. Es cierto que gobernamos esa cantidad de años, pero no llevamos al mismo candidato. Se trató de una elección intermedia donde siempre hay dispersión de votos. No es la misma que para un cargo Ejecutivo y fuimos con un candidato nuevo contra otros instalados. Reafirmamos la elección del PRO con Ana Martínez ,que hizo una buena elección, pero es una persona que también era conocida en los medios. Por eso insisto que estamos conformes.

—Salvo Cappiello, el resto de los ediles que ingresaron son radicales...

—Otros radicales fueron con la lista opositora que salió cuarta, y esto también fue un mensaje para los que se van del Frente Progresista, que es la alternativa que se consolida como gobierno. Otra opción no veo. Propusimos a Cappiello para sumarle experiencia. Una cosa es ser miembro de una lista a concejales y otra haber sido hace dos años opción para intendente. En un caso salió segundo (en alusión a Héctor Cavallero) y en el otro cuarto (por Jorge Boasso).

—Pero el gran elector, que fue Binner (con el 42 por ciento de los votos a diputado nacional), fue acompañado sólo del 27 por ciento de Cappiello.

—No se puede comparar a Hermes Binner, que fue intendente y gobernador, con la primer candidatura de Miguel Cappiello. Es francamente una comparación inadecuada el hecho de comparar a quien todos conocemos y que fue el gran elector de Santa Fe. Insisto, como fuerza política con un candidato nuevo, esta distancia con el resto nos fortalece a futuro. Claro que nos hubieran gustado más votos, pero hubo mucha dispersión. Se ganó bien y con buena distancia.

—¿Considera que se plebiscitó su gestión?

—No creo que se haya plebiscitado mi gestión. En estos dos años no me presenté a elecciones. No fui la candidata. Siempre entendemos y leemos todos los mensajes que pueden estar implícitos, pero el Frente Progresista y nuestra gestión en la ciudad tienen un alto nivel de aceptación.

—Sacaron el 27 por ciento de los votos, lo que significa que el 73 por ciento no los apoyó ¿Cómo lo analiza?

—Está mal leerlo así. Esa es la lectura de Cavallero. Y francamente resulta una vergüenza hacerla de esta manera. Salvo que Cavallero, el PRO y Boasso hagan una alianza, —que no descarto que podría darse— y después habría que ver si los votan. Pero si se razona en esta sintonía, el gobierno nacional tendría que hacer un plebiscito para continuar la gestión. El Frente Progresista ganó y el Frente para la Victoria no llegó al 20 por ciento. Uno podría decir "final de ciclo para algunos electores", porque los nuevos siguen ganando y los viejos van decayendo. Los "históricos" están en retroceso, demuestran que llegan a su techo, y son los mismos que se presentaron para intendente y perdieron. Mientras tanto, el Frente Progresista avanza y se consolida.

—Se vienen temas importantes de su gobierno, como la nueva licitación del transporte de pasajeros a partir de marzo ¿Cómo imagina esta relación con el "nuevo" Concejo en estos temas clave?

—Vamos a hacer un esfuerzo. Dependerá de la madurez de todos los sectores políticos. Allí se sabrá quienes tendrán seriedad para gobernar. Si entre las Paso y la del domingo sólo se centraron en la denuncia y en la crítica y no hicieron una buena elección, deberán sentarse a construir.

—¿Qué cree que dijo la gente con el mensaje de las urnas?

—Es difícil hacer una lectura lineal. En la charla con los vecinos siempre surgen cosas interesantes para atender. De todos modos, si resulta necesario a mitad de mandato reforzar algo, se lo hará. Y se cambiará lo que haya que cambiar más allá del resultado electoral. Son momentos de refuerzo y balance. El de este domingo fue un resultado positivo y no veo alternativa distinta a nosotros que se haya consolidado con perspectiva para la ciudad.

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