Jueves 12 de Febrero de 2009
Buenos Aires.— Un empresario fue asaltado ayer cuando llevaba su camioneta 4 x 4 a un taller mecánico de Lanús por dos delincuentes que lo retuvieron y lo amenazaron de muerte. El atraco originó una cinematográfica persecución policial que tuvo su desenlace con un tiroteo en Lomas de Zamora, donde el cautivo fue liberado y los asaltantes detenidos.
Uno de los ladrones quedó herido de bala en un hombro. Se recuperaron unos 3 mil pesos, una cadenita de oro y un reloj que le habían robado al empresario.
Todo comenzó cerca de las 8.30 cuando Julio Villasanti, de 38 años, dueño de una fábrica de calzados de Moreno, llegaba a un taller mecánico de Lanús para dejar su Toyota Hilux 4X4 último modelo para el primer service. Mientras aguardaba en un semáforo el empresario fue abordado por dos delincuentes armados que lo obligaron a pasarse al asiento del acompañante y se subieron en la camioneta.
La voz de alarma. La maniobra fue observada por un hermano del empresario, quien lo estaba acompañando y venía detrás suyo en otro auto para luego llevarlo de vuelta a su casa. El hermano llamó al teléfonoa de emergencias policial 911 para denunciar lo que había pasado, por lo que varios móviles comenzaron a buscar la Toyota Hilux del empresario. Desde un patrullero de la comisaría 7ª de Lomas de Zamora observaron el paso de la camioneta e iniciaron una persecución en la que los delincuentes les dispararon varias veces.
La camioneta debió detenerse debido al intenso tránsito y los policías se acercaron hacia el vehículo.
"En ese momento, los efectivos dispararon contra los neumáticos de la camioneta. Cuando los delincuentes arrancaron a toda velocidad, chocaron contra un semáforo y volcaron sobre la banquina del Camino Negro", dijo el jefe Distrital de Lomas de Zamora, Fabián Perroni.
El rescate. Ante esa situación, los policías auxiliaron de inmediato al empresario, a quien liberaron tras romper la luneta de la camioneta, mientras que los delincuentes fueron apresados.
Los investigadores secuestraron en el lugar una pistola calibre 45 y otra calibre 9 milímetros que utilizaron los delincuentes para concretar el asalto, en tanto también recuperaron los 3 mil pesos, la cadenita de oro, un reloj y un teléfono celular que los ladrones le habían robado al empresario.
Un abogado que concurrió a la comisaría y dijo representar al empresario explicó que Villasanti le contó que los asaltantes "hablaban todo el tiempo por handy y lo amenazaban de muerte, como siempre ocurre en estos casos". l (Télam)