Domingo 27 de Septiembre de 2009
Dos ladrones murieron tras estallar una carga de explosivos que hicieron detonar mientras estaban robando un banco en la ciudad belga de Dinant, a 90 kilómetros al sureste de Bruselas, informó ayer la policía.
Los cadáveres fueron hallados ayer tras la remoción de los escombros. Los hombres calcularon mal la cantidad de dinamita necesaria para abrir un cajero automático. Debido a la fuerza de la detonación, parte del edificio se derrumbó y sepultó a los criminales.
La policía halló inicialmente entre las ruinas de la filial del Record Bank a uno de los criminales, con graves heridas en la cabeza. Murió poco después en el hospital. El hombre de 41 años era kosovar.
Horas después, luego de que expertos en explosivos revisaran el edificio, los bomberos hallaron el segundo cadáver. Según la fiscalía de Dinant, en el lugar fueron encontradas grandes cantidades de dinamita. Tras la explosión todo el edificio quedó tan inestable que deberá ser demolido. l (DPA)