Fantasía y afrenta
Si un ciudadano común, como tantos que habitan el país, sin recursos económicos ni capacidad para convencer y obtener apoyos de terceros, además sin posibilidades de cambios en el futuro, repetidamente año tras año expresa la intención de...

Jueves 18 de Septiembre de 2014

Si un ciudadano común, como tantos que habitan el país, sin recursos económicos ni capacidad para convencer y obtener apoyos de terceros, además sin posibilidades de cambios en el futuro, repetidamente año tras año expresa la intención de encarar megaemprendimientos de obras edilicias, seguramente pensaríamos que padece alguna inestabilidad psíquica que le impide ver su realidad. ¿No sería dable pensar que los reiterados anuncios de la presidente se asemejan a los del precitado ciudadano? Cómo calificar la realización de semejantes anuncios en momentos que el país está sumergido en una profunda crisis en todos los órdenes -institucional, económico, social, educativo, jurídico y de seguridad- por su pésima gestión de gobierno. Son además una afrenta para una relevante cantidad de habitantes que sufren graves privaciones para subsistir. Es difícil comprender qué hay detrás de estos anuncios, realizados por un gobierno sin factibilidad de renovación en el 2015, desacreditado y sin sucesores con posibilidades de ser electos, por falta de consenso en la sociedad.

Emilio Zuccalá
emiliozuccala@yahoo.com.ar