Edición Impresa

Fandermole, el poeta de la canción muestra su mejor veta

El artista nacido en Pueblo Andino y piedra basal de la Trova Rosarina ratifica su alta calidad interpretativa y compositiva en "Fander".

Domingo 06 de Abril de 2014

Hay pocos creadores en la música popular que mantienen la coherencia, la estética y la impronta armónica y poética a través del tiempo. Jorge Fandermole, indudablemente, es uno de ellos. El artista nacido en Pueblo Andino y piedra basal de la Trova Rosarina ratifica su alta calidad interpretativa y compositiva en "Fander". Su séptimo material solista, que acaba de editarse, incluye dos discos: el primero con temas inéditos y el segundo con nuevas versiones de canciones grabadas en los 80. "Fander" demuestra, afortunadamente, que Jorge es más Fander que nunca.

Fandermole es un paisajista de la canción. El entorno no es ajeno a su temática. Se podría decir que es el más rural de aquellos integrantes de la Trova, en la que Fito Páez, Juan Carlos Baglietto, Adrián Abonizio, Rubén Goldin, Silvina Garré y Lalo de los Santos, supieron darle un tono más urbano a sus melodías y al color de sus letras. Y aquí salta una diferencia medular. Fandermole no hace letras, hace poesía. Y estas nuevas 13 canciones que integran el primer disco del registro doble lo enfocan en su mejor versión.

El río, la luna, las estrellas, la luz de vida y el derrotero de la muerte aparecen en estas nuevas perlitas, como si fuesen personajes conocidos que regresan a la misma escena, pero con otra frescura. Así "Alunados" abre el disco con una armonía transparente y colorida sobre este texto: "Pinta la noche y con rigor de artista/clava en lo negro su trama puntillista/para que los pobres, los desamparados/tengan el cobijo del cielo estrellado". Es el primer párrafo del primer disco y ya se vislumbra que es un Fander auténtico.

Editado por Shagrada Medra, se acompaña de una selección de músicos, entre los que se destaca Marcelo Stenta, en las guitarras; Fernando Silva, en contrabajo y cello; Juancho Perone, en percusión; el Negro Aguirre en piano e Iván Tarabelli, en sintetizadores y samplers; más Julio Ramírez, en acordeón y Carlos Pino como invitado.

"Aquí está la marcha", con aire de candombe; "Hispano", en un homenaje a nuestra lengua; la chacarera "Corazón de bombisto", para Raúl Carnota y "Cantar del viento" sacan una luz sobre el resto, en un material impecable.

El segundo CD tiene gemas como "Río Marrón", "Carcará", "Canción de navegantes" y el "Tema del vino", que ofrecen nuevos arreglos pero no alcanzan a superar las versiones originales.

"No hay cuatro vientos sino mil soplando sobre una copla", reza Fander a modo de mensaje. Larga vida a la mixtura rioplatense, litoraleña y rosarina con toque poético. El Fander sigue ese camino y está dejando una huella.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario