Miércoles 20 de Febrero de 2013
Se ha cumplido un año de la implementación de los carriles exclusivos, al parecer, con relativa aceptación general, menos la de los sufridos pasajeros usuarios que deben esperar los colectivos en paradas complicadas y penosas. A modo de ejemplo, cito sólo dos paradas céntricas: Santa Fe y Entre Ríos y San Lorenzo y Entre Ríos. Allí, en sus veredas angostas, de poco más de 1,20 metros de ancho, hay tres postes de señalización en los que tienen sus paradas 10 o 12 líneas de colectivos. Allí se juntan en número de 50 a 100 estoicos pasajeros apiñados en un espacio de unos 30 metros, donde deben hacer verdaderas proezas para poder subir y bajar de las unidades, a pleno rayo del sol, soportando los grandes calores que hemos tenido cercanos a los 40º y todas las demás inclemencias del tiempo imaginables como lluvias, vientos, fríos, sin el más mínimo reparo. Y así ocurre en la mayoría de las paradas. Esto representa una falta total de respeto al pasajero. Entiendo que previamente se tendría que haber hecho un mínimo estudio y elegir las paradas con veredas más anchas, como la que había en Santa Fe y Sarmiento, con techo y banco que fue anulada. Cualquier negocio trata de ofrecer a sus clientes las mejores comodidades y atenciones para que se sientan bien, menos las empresas del Transporte Urbano de Pasajeros de Rosario. Es de desear que las autoridades del área pertinente evalúen esta situación y se adopten las medidas más convenientes para ofrecer a los pasajeros las mínimas comodidades que merecen.
Antonio Mogetta
LE. 6.005.840