Miércoles 18 de Julio de 2012
La delincuencia es uno de los temas más preocupantes de la sociedad actual. Es innegable que los factores que han influido en aquellas personas que delinquen son la exclusión del sistema, la ruptura del vínculo familiar, la deserción escolar, el desempleo, el escaso acceso a un desarrollo personal. En los tiempos contemporáneos se vislumbra una ausencia de integración, esto es familia-escuela-trabajo. Acá radica el problema de la descomposición social de características irreversibles en numerosos casos. Y esa descomposición social a veces resulta ser el disparador de los actos delictivos. Por supuesto, sin generalizar, ya que no todos los sectores sociales con carencias como las señaladas roban y/o matan. Desde hace muchos años miles de argentinos padecen un proceso de exclusión, de marginación, que impide posibilidades concretas de cambiar sus respectivas realidades. Hay gente que ha perdido todo, incluso la identidad. Han pasado gobiernos, promesas, discursos políticos, mensajes y las formas de vida de una diversidad siguen siendo miserables, penosas. También preocupa el creciente consumo de drogas y alcohol, tal vez para escapar de la triste realidad que atraviesan ciertos sectores de la población. A modo de ejemplo, días pasados se conoció un estudio del Observatorio Argentino de Drogas, el cual decía que 7 de cada 10 estudiantes secundarios santafesinos consumieron alcohol en el último año y el 10 por ciento probó alguna droga ilícita, principalmente marihuana. Me parece que el mayor problema social es la falta de contención familiar, escolarización e inserción laboral. Son factores muy importantes a la hora de analizar las distintas situaciones que afrontan los semejantes.
Marcelo Malvestitti
DNI 18.242.927