Falta de controles en el lado chileno
Un reconocido guía del parque Lanín llamó la atención, el domingo último a los visitantes y a las autoridades sobre la "precariedad" con la que se realizan excursiones desde el lado chileno al volcán de 3.776 metros sobre el nivel del mar. Lo hizo a raíz del accidente ocurrido el pasado sábado 15, que involucró a un joven trasandino quien finalmente fue atendido en el hospital de San Martín de los Andes luego de ser evacuado en helicóptero desde la montaña.

Miércoles 02 de Diciembre de 2009

Un reconocido guía del parque Lanín llamó la atención, el domingo último a los visitantes y a las autoridades sobre la "precariedad" con la que se realizan excursiones desde el lado chileno al volcán de 3.776 metros sobre el nivel del mar. Lo hizo a raíz del accidente ocurrido el pasado sábado 15, que involucró a un joven trasandino quien finalmente fue atendido en el hospital de San Martín de los Andes luego de ser evacuado en helicóptero desde la montaña.

Tras precisar los detalles de aquella jornada, las condiciones que imperaban en la montaña y la rodada del escalador ( la que fue testigo), para luego colaborar en el operativo de rescate a cargo del personal de parques, el guía Iván Weihmuller refirió que se habían encontrado con el grupo chileno en plena montaña, sobre la cota de 3.000 metros, donde las rutas argentina y chilena se unen.

Explicó que el guía chileno que acompañaba al grupo venía "en descenso sólo, por delante del resto". En ese contexto se produjo la rodada del muchacho, quien sufrió politraumatismos a raíz de los severos golpes que recibió.

Weihmuller, guía del parque desde 1997, aclaró que en el accidente "no estuvo involucrado ningún guía de montaña habilitado en el parque Lanín, salvo en la colaboración con el rescate". Luego indicó que los protagonistas de la malograda expedición, emprendida aparentemente por ocho clientes y un guía, "provenían del lado chileno". Asimismo, recordó que por la reglamentación del parque "no está permitido tener más de cuatro clientes por guía, es decir que a partir de cinco clientes van dos guías (del lado argentino), lo que minimiza los riesgos".

Por otra parte, el guía dijo que del lado chileno "no hay ningún control para el ascenso de materiales, equipos, comunicaciones, guías habilitados, entre otras condiciones, a la vez que la infraestructura no está preparada para ninguna eventualidad".