Falta de atención
El 12 de noviembre pasado recibí, a las 9, un llamado telefónico desde el Sanatorio Güemes, donde se me comunicaba la muerte de mi madre, una anciana de 94 años...

Lunes 22 de Noviembre de 2010

El 12 de noviembre pasado recibí, a las 9, un llamado telefónico desde el Sanatorio Güemes, donde se me comunicaba la muerte de mi madre, una anciana de 94 años, ingresada el día 7 con un cuadro de erisipela, que, después de examinarla, me aseguró que se recuperaría. No se si por desidia, negligencia del médico o de quienes debían cuidarla, mi madre fue trasladada a terapia intensiva, con oxígeno y en muy malas condiciones, el miércoles 10, falleciendo en ese lugar. Mi madre puede haber muerto por complicaciones, pero también por falta de atención adecuada, y carencias que mal hablan del nivel profesional de ese sanatorio, avalando mi palabra, por múltiples quejas de los parientes de pacientes allí internados (primer piso). Basta decir que el día jueves estando casi agonizante le sirvieron para cenar fideos con salsa. Atento a todas las irregularidades, sugiero a las autoridades de Pami que investiguen, y no deriven ancianos a ese centro, pues ponen en riesgo su salud. Quien vive dignamente tiene derecho por lo menos a una muerte en iguales condiciones, pese a la edad avanzada, y a algunos profesionales que no merecen el título ni la posición que ocupan en la sociedad. Termino con una frase de Rabridanath Tagore, exaltando el valor de la vida humana "Una vida nada vale, pero nada hay, que valga una vida".

DNI. 5.077.540 DNI 30.685.513