Lunes 17 de Enero de 2011
Se ha transformado en una costumbre que el periodismo anuncie errores médicos o fallas sin tener la opinión del profesional. Solo se escucha a la presunta parte afectada y se da como verdad absoluta. En estos días hubo varios ejemplos como estos en los cuales el periodismo juzgó y culpó. No es mi intencion defender a los médicos corporativamente, ni mucho menos, pero los que alguna vez trabajaron o trabajan en el Hospital Roque Saenz Peña saben muy bien que allí hay oxígeno central. Por lo tanto no hay tubos vacíos. Lo que no hay en dicho nosocomio es terapia intensiva, por eso pueden derivarse pacientes que necesiten dicha asistencia, no el oxígeno. El trabajo en ese hospital, doy fe, es arduo y constante, los profesionales se esfuerzan día a día y miles de pacientes anualmente lo saben. Mancharlo sin más ni más es una ofensa que nadie podra reparar jamás. Por eso mi pedido al periodismo, antes de anunciar, averiguar, escuchando más de una campana, y en la noticia poner opiniones disidentes para que el público pueda pensar en lo que ocurrió o no.
Doctor Roberto Feldman
DNI 6.260.061