Viernes 20 de Agosto de 2010
El gobierno chileno admitió ayer un nuevo fracaso al intentar tomar contacto con una sonda con 33 mineros atrapados desde hace 15 días en un yacimiento cuprífero del desierto de Atacama, por lo que se desvanecen las esperanzas de rescatarlos.
"La sonda más avanzada no hizo contacto con los mineros atrapados, pero hay ocho sondas más que siguen avanzando", dijo el presidente Sebastián Piñera, quien admitió "lo difícil de la tarea", ya que se trata de una mina con fallas geológicas.
Aseguró que no habrá impunidad: "Las responsabilidades de las empresas son investigadas y serán sancionadas".
Agustín Latorre, de la Federación Minera, dijo que ya "habían alertado sobre un incidente porque hubo cuatro derrumbes anteriores que provocaron la muerte de tres trabajadores y la amputación de una pierna a un cuarto obrero". l (Télam)