Lunes 25 de Mayo de 2009
Cinco socios desarrollaron un sistema para aprovechar desechos de aserraderos o poda, que tras procesarlos en forma industrial se reduce su humedad al mínimo y los compacta con una prensa de alta presión, en la ciudad rionegrina de General Roca.
Según indicó ayer el diario Río Negro, Esteban González, ingeniero en petróleo y docente investigador universitario; Héctor Renart, técnico mecánico y experto en metalúrgica pesada; el docente lvaro González; Jonatan Lago, estudiante de agronomía, y el empresario Rubén Lago armaron el proyecto durante tres años.
Sin dejar sus trabajos, se dedicaron a investigar, explorar y viajar para adquirir experiencia y tecnología, y adecuar todo esto a la región y a las posibilidades propias, incluida la rentabilidad. Además, con materia prima reciclada armaron sus propias máquinas.
“Miramos e investigamos, y armamos modelos. Pesadas ruedas de hierro hacen de prensa, eran volantes de industrias náuticas”, cuenta.
Las pesadas máquinas que procesan el material trabajan en cadena. Una hace la molienda, otra seca toda la madera tipo «cantonera» que entra al depósito, otra que compacta y otra aplica el toque final para el embalaje. Producen en una hora, una tonelada de producto y estiman obtener entre 300 y 400 toneladas por mes.
“La construcción de cada pieza llevó tiempo, pero logramos un encaje perfecto”, cuentan los impulsores de la ecoleña. “Fue una satisfacción enorme porque, después de tanto trabajo, no sabíamos cómo podía resultar. Y fue perfecto, cuando ensamblamos todo lo pusimos en marcha y funcionó”, admite uno del grupo.
“Las mismas maquinarias, pero de fábrica industrial y cero kilómetro en países europeos pueden llegar a los dos millones de dólares, pero acá hicimos todo por mucho menos, un 15% de eso. Fue como hacer un auto, armarlo pieza por pieza y cuando le das arranque, ¡anda!”, resalta Lago.
La planta se levanta en el parque industrial de Roca. Esperan una vasta producción a partir de unas semanas, cuando ya estén listos para hacer llegar su producto hasta el mercado. El costo orillará los 1.200 pesos por tonelada.
Evitan la tala. “Si se necesita una tonelada de leña común, de esta ecoleña se necesita la mitad. El valor entre una y otra es similar o menor, pero la ecoleña brinda mayor poder calorífico”, señala el empresario, remarcando el eslogan de sus bolsas de 33 kilos de presentación: “Cada 330 kilos de ecoleña se evita la tala de un árbol. Ya hemos presentado el proyecto en muchos municipios, sobre todo en la línea sur porque esto es una alternativa para esas zonas donde no tienen gas y donde los problemas y costos para pasar el invierno no son pocos”, concluye.