Extraviados en el mundo
El aislamiento internacional de la Argentina se refuerza día a día. No es obra de la casualidad, sino de un gobierno que hace puertas adentro lo que se le da la gana y cree que también puede hacerlo...

Martes 20 de Noviembre de 2012

El aislamiento internacional de la Argentina se refuerza día a día. No es obra de la casualidad, sino de un gobierno que hace puertas adentro lo que se le da la gana y cree que también puede hacerlo en el tablero del mundo. Y puede hacerlo, sí. Lo que no puede es evitar las consecuencias. El caso de la fragata Libertad es un ejemplo muy elocuente. Hace unos días los tripulantes se negaron a obedecer una decisión del gobierno de Ghana de desplazar al buque para que no entorpezca la actividad portuaria del lugar en donde está amarrado. Lo hicieron aparentemente exhibiendo armas. ¿Qué habría pasado si Ghana hubiera resuelto contestar a esa resistencia con la fuerza? ¿Tolera la Argentina un muerto por esta muestra de impericia, de necedad, de torpeza y de obcecación de un gobierno al que le explotan todos los problemas y no logra solucionar ninguno? Vinculado con este episodio se halla el del juicio que sustancia en un tribunal de Nueva York el ya famoso juez Griesa. Como sabemos, la Cámara de Apelaciones de ese distrito dispuso que los "hold outs" tienen derecho a cobrar "pari passu" con los demás acreedores, y que Griesa debe decidir el modo en que esto se llevará a cabo. Griesa lo resolverá el 2 de diciembre, por lo que se ha agregado a nuestro nutrido calendario de hitos una nueva fecha: el 2D. Pero antes de fallar, Griesa le advirtió en una audiencia a los abogados de la Argentina que si ésta -como su gobierno lo dejó entrever- no piensa cumplir con sus sentencias, él tiene el modo de hacerlas ejecutar. En verdad, si se mira el asunto con frialdad y con inteligencia, los tribunales de Nueva York le tienden un puente de plata a la Argentina para que les pague a los hold outs lo mismo que al resto —es decir, con una quita enorme— y no el 100 por ciento que ellos reclaman.

Jorge R. Enríquez / jrenriquez2000@gmail.com