Extranjeros si, usurpadores no
Como tantos en nuestro país soy descendiente de inmigrantes extranjeros. Tengo conocimiento de innumerables historias sobre su sacrificio y sufrimiento, por lo cual admiro el valor de mudarse a un país desconocido buscando mejores oportunidades.

Viernes 24 de Diciembre de 2010

Como tantos en nuestro país soy descendiente de inmigrantes extranjeros. Tengo conocimiento de innumerables historias sobre su sacrificio y sufrimiento, por lo cual admiro el valor de mudarse a un país desconocido buscando mejores oportunidades. Pero me resulta imposible considerar justo que un grupo de personas se asienten en un lugar que no les pertenece y que demanden aquello por lo que nunca trabajaron perjudicando al resto de la sociedad. De seguro la exigencia siempre ha sido un camino fácil. Creo que lo sucedido en Villa Soldati es una cuestión que trasciende el debate de xenofobia, y que está vinculado con la injusticia. Injusticia para las víctimas, para el trabajador que no logra acceder a un mejor nivel de vida y también para los que miramos desde lejos sin poder hacer nada al respecto. La casa propia es un sueño que más de un argentino tiene, y que en muchas ocasiones no se logra nunca. Tengo la convicción de que todos merecemos las mismas oportunidades de cumplir nuestros sueños. Pero más importante todavía, creo que nada se logra sin esfuerzo y trabajo, y que mientras exista una cultura del conformismo y comodidad, cuestiones como la sucedida siempre me parecerán injustas.

Carolina Galloso