Extraña democracia
Si uno realiza un análisis sociológico acerca de nuestro país rápidamente se da cuenta que está habitado por gente enferma. Gravemente enferma de ambición de riqueza y poder, hipocresía en su grado más notorio, desidia extrema y ansias de notoriedad...

Miércoles 19 de Junio de 2013

Si uno realiza un análisis sociológico acerca de nuestro país rápidamente se da cuenta que está habitado por gente enferma. Gravemente enferma de ambición de riqueza y poder, hipocresía en su grado más notorio, desidia extrema y ansias de notoriedad que raya con la vanidad en estado de que se consideran seres bíblicos. De este modo eligen a sus representantes, en una especie de democracia plagada de libertinaje e inequidad dentro de una pirámide social plena de corrupción y descontrol. Lo extraño de todo esto es que este pueblo también contiene a innumerables personas agraciadas con virtudes muy loables, pero que se sienten impotentes y atrapadas en un sistema que las excluye, y las ha ubicado en el extremo opuesto a la mitad de los ciudadanos que deben mantener en todos sus aspectos a la otra mitad que solo verá pasar la vida de modo placentero. En estos últimos están incluidos los funcionarios públicos y sus respectivas cortes serviles de parásitos que ostentan el poder absoluto, y se contentan afirmando a cada rato que éste es un país “con buena gente”.

Felipe Demauro / felipedemauro47@gmail.com