Extinción del matrimonio
Haciendo un uso poético de la palabra, en el título de esta carta decidí recurrir al vocablo "extinción" para referirme al período que encuadra a ciertas modificaciones que la institución...

Jueves 02 de Agosto de 2012

Haciendo un uso poético de la palabra, en el título de esta carta decidí recurrir al vocablo "extinción" para referirme al período que encuadra a ciertas modificaciones que la institución matrimonial fue sufriendo en los últimos tiempos. En el pasado mes de julio se cumplieron dos años de la sanción de la llamada ley de "matrimonio igualitario", promovida por sectores que en su momento confundieron las significaciones entre lo que es distinguir y lo que es discriminar; que fue tratada por el Congreso Nacional a la luz de un extremo relativismo ético en un tiempo récord de 40 días; que a la vez establece un contenido inconstitucional por contrariar la compresión del matrimonio como una institución basada en la complementariedad varón-mujer, que realizan los tratados internacionales reconocidos por nuestra Carta Magna; y cuyo objetivo jurídico esta basado en la pretensión de igualar aquello que por su propia naturaleza no lo es. Hoy volvemos a ser simples espectadores de nuevos cambios legislativos que tienen como fin desnaturalizar cada vez más al matrimonio: la reforma del Código Civil. Un proyecto que al aprobarse vacía a la institución matrimonial de varias maneras: prevé la desaparición de los deberes de fidelidad y cohabitación, y como si esto fuera poco introduce la figura del llamado "divorcio exprés" que deja sin importar causas, ni plazos, ni intentos de reconciliación, y que a modo ejemplificativo podríamos citar la actual situación de España, que la cantidad de divorcios se duplicó a partir de la aprobación de esta norma en 2005, llegando al estrambótico número de 100.000 divorcios anuales. Aún no conforme, el proyecto de reforma (o "deforma", dejando a criterio del lector) promovido por Cristina Fernández de Kirchner, regula el concubinato y lo pone en un pie de igualdad casi absoluta con el matrimonio, a través de la figura de las polémicas "uniones convivenciales". Llamando a una reflexión social, cuestiono y me pregunto, cuál seria la actual esencia del matrimonio, y el verdadero sentido de contraerlo. Es una lástima, como joven ciudadano que soy, y más aún, como estudiante de derecho, ser protagonista de estas sucesiones legislativas que traen como consecuencia estar cada vez más desentendido del significado de la palabra familia.

Leonardo Geri
DNI 37.337.076