Miércoles 04 de Mayo de 2011
No me sorprenden las expresiones erróneas del gobernador de la provincia de Santa Fe. Nunca toleró que alguien opine de forma diferente. Al juez Pazos hay que escucharlo, no amenazarlo con juicio político. Es indudable que nuestra provincia, al igual que todo el país, atraviesa una inseguridad extrema. El juez Pazos se atreve a denunciar situaciones reales. No es una sensación. Es una cruda y dolorosa realidad que la padecemos todos los días. El juez dice la verdad y contribuye a la defensa de los derechos y la seguridad de los ciudadanos santafesinos. Esta verdad molesta al gobernador, ya que expone la incapacidad de su gobierno para solucionar un problema esencial en nuestra vida. El gobierno socialista (que de socialismo no tiene nada) carece de la decisión de combatir el delito y la delincuencia porque están inspirados por una concepción falsamente garantista y falsamente progresista que lo lleva a considerar más al delincuente que a los derechos humanos de los habitantes que son diariamente violados. Hermes Binner no tiene la convicción de combatir el delito y, en consecuencia, tampoco la determinación para conducir las fuerzas de seguridad. Allí está el origen del desborde que se ve en materia de seguridad. En lugar de amenazar al juez, el gobierno provincial debería escucharlo, conocer sus impresiones y sugerencias sobre qué cosas se deberían cambiar en los procedimientos o en las leyes para ayudar a la prevención, la represión y castigo de delito. Para gobernar, se deben aplicar políticas de Estado. El socialismo nunca las aplicó en estos cuatro años de gobierno.
Maximiliano Reimondi, DNI. 21.008.696