Jueves 24 de Septiembre de 2009
Los familiares de Giuliano, el chico de 17 años que el viernes pasado fue golpeado por un agente de la Policía Montada cuando estaba por ingresar al Gigante de Arroyito para presenciar el partido entre Rosario Central y Banfield, exigieron que el gobierno de la provincia brinde la identidad del uniformado que, montado en un caballo blanco, atacó al joven.
La investigación fue iniciada de oficio por la fiscal Marisa Mas Canosa después de la nota publicada por La Capital el martes, en la que se dio cuenta del episodio. Todo ocurrió a las 20.30 del viernes cuando Giuliano y su primo llegaron a la cancha para presenciar el partido entre canallas y bonaerenses. Los muchachos estaban frente a la puerta 1, en calle Cordiviola, haciendo la fila para ingresar cuando al lugar llegó la barra brava del club y entonces se armó un desbande.
"La policía, en vez de custodiar a la gente que estaba por entrar, empezó a pegar a diestra y siniestra para abrirle paso a la barra", había dicho Gogó Terzaghi, periodista de LT 3 y madre de Giuliano. La cronista señaló que eran tres los uniformados a cargo de esa tarea, "dos montados en caballos oscuros y uno en un caballo blanco" que "fue el que le pegó" a su hijo.
Giuliano recibió un golpe en la cabeza con el baritón del policía y cayó desmayado en medio de la multitud. "La gente les gritaba a los policías que pararan de golpear e incluso uno de los jefes de la barra tuvo que intervenir porque si no a mi hijo lo mataban", dijo Terzaghi. A pesar de que Giuliano se recuperó temporalmente volvió a desmayarse y su primo —que sufrió golpes en los brazos y las piernas— decidió subirlo a un taxi y llevarlo a la casa. De allí fueron a un sanatorio privado donde quedó internado todo el fin de semana con conmoción cerebral y traumatismo de cráneo.