Miércoles 29 de Abril de 2009
"Cuando ocurrió el atentado a las Torres Gemelas, viajaba a Grecia y la sensación que viví en ese aeropuerto la reviví cuando el jueves pasado llegamos a México. Hacía pocas horas que habían declarado el alerta y reinaba un silencio que contrastaba con el habitual bullicio", dijo ayer Jorge Galíndez, jefe de la Unidad de Retrovirus del Hospital Escuela Eva Perón.
El especialista regresó el último lunes de México, donde concurrió con otros colegas rosarinos (ver aparte) a un encuentro de la Sociedad de Infectología de ese país. "No tengo síntomas de fiebre, pero para evitar posibles contagios, decidí aislarme por una responsabilidad que siento como profesional", resaltó.
"Me mantendré con cuidados por diez días, para no exponer a otros", dijo.
Sobre su regreso, admitió: "Me hubiera gustado que en Ezeiza tomaran medidas de seguridad, pero sólo entregaban a los viajeros un papel con indicaciones. Los médicos conocemos el tema, pero los demás no tienen porqué estar al tanto de la situación".
Mientras circula por su ca sa de Rosario con un barbijo especial, y sin contactos con la familia, relata que preguntó por el remedio Tamiflu en farmacias y laboratorios, "No hay, y quizás sea mejor así. Las autoridades sanitarias deben determinar su uso".
"Me preocupa más el dengue. El dengue se queda, pero la fiebre se termina en un momento. Dicen que ataca y luego desaparece. Los virus experimentan mutaciones, explicó.
"Se debe evitar todo riesgo, Prefiero que me digan exagerado, pero no irresponsable. Si salís en moto con casco y no chocas, mejor. No quiero ser el mosquito de la gripe porcina en Rosario". l