Sábado 10 de Marzo de 2012
La famosa trouppe del Chavo incluía un cartero entrado en años, oriundo de un desconocido pueblito mexicano llamado Tangamandapio, que siempre pedía ayuda para repartir sus cartas en la vecindad. Ante la pregunta acerca de por qué no cumplía él mismo con su trabajo, el cartero respondía lo mismo: "Quisiera evitar la fatiga". La anécdota podría usarse para explicar la inacción del gobierno nacional en su obligación por disminuir los niveles de inseguridad. Menudo trabajo le espera a quien pretenda enfrentar al delito en sus variantes más truculentas. Demostrando gran habilidad, el gobierno se inclina por una estrategia más económica: descalificar de manera vil a quienes reclamen, asociándolos sin pudor a represores y dictaduras como si pretender vivir seguro fuese una inaceptable rémora del pasado. Es por eso que cuando usted se indigne por la libertad con que operan los criminales en Argentina, tenga presente que el gobierno, antes que nada, prefiere evitar la fatiga.
Gustavo Micino / gmicino@gmail.com.