Edición Impresa

Europa a Grecia: la deuda se debe pagar, pero los plazos son negociables

La reacción del Eurogrupo y del FMI fue clara: Atenas, que ya recibió dos rescates, no puede defaultear, sí pedir otro cronograma.

Martes 27 de Enero de 2015

Ante el triunfo de Syriza el domingo y la rápida formación de un gobierno en Atenas, Europa mostró ayer su voluntad de dar a Atenas más tiempo para pagar sus enormes deudas, pero fue clara: ninguna posibilidad de recortar, como exige el nuevo Ejecutivo griego. El FMI mostró la misma línea.

Los ministros de Finanzas de la zona euro se reunieron ayer en Bruselas para analizar el caso griego. El actual programa de rescate expira el 28 de febrero. Es un segundo rescate por 130.000 millones de euros después de que Grecia agotara rápidamente un primer paquete de 110.000 millones entre 2010 y 2012.

El triunfo de Syriza colocó a Atenas en rumbo de colisión con sus prestamistas internacionales. Un dato inquietante para los mercados y los gobiernos de la Eurozona: Tsipras prefirió a los derechistas nacionalistas de Griegos Independientes, hostiles al euro, antes que a los centristas de To Potami, que ponían como condición para ingresar al Ejecutivo la permanencia en el euro.

Sin un plan de rescate, Atenas no podrá participar en el flamante programa de compra de bonos del Banco Central Europeo (BCE), lanzado la semana pasada por el titular del banco, Mario Draghi, y tendrá enormes problemas para financiarse en el mercado. Si Grecia se niega a pagar la deuda contraída con la zona euro, es improbable que los inversores privados le presten dinero.

Se espera que los ministros europeos de Finanzas anuncien que podrían extender el actual rescate a Atenas para dar tiempo al nuevo gobierno a negociar con sus prestamistas internacionales.

Alemania dio muestras de estar dispuesto a prolongar nuevamente el actual programa de ayuda a Grecia, pero volvió a instar a Atenas a que cumpla con los compromisos asumidos. "Nadie le está imponiendo nada a Grecia, pero los compromisos siguen vigentes", advirtió antes de reunirse con sus pares del Eurogrupo el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schauble. El ministro de Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, secundó a su colega: "Ofrecemos cooperar. Pero también esperamos, naturalmente, que Grecia asuma las obligaciones que contrajo".

El diario más vendido de Alemania, Bild, tituló "Los griegos eligen la pesadilla del euro", al tiempo que recordaba que su país ha contribuido hasta el momento con 80.000 millones de los 240.000 millones de euros del rescate griego. El comisario europeo alemán, Guenther Oettinger, dijo que una reestructuración de la deuda griega enviaría el mensaje incorrecto a otros países de la zona euro."Si recortamos la deuda, daría una señal errada a Portugal o Irlanda, Chipre o España", afirmó Oettinger. En la antesala de los comicios griegos, el gobierno alemán filtró a los medios su postura de que la Eurozona está en condiciones de resistir una salida de Grecia del euro, pero se encargó de asegurar en público que no quería eso.

El primer ministro finlandés, Alexander Stubb, dijo que su país está dispuesto a discutir un aplazamiento si el nuevo gobierno puede comprometerse con los contratos acordados y las reformas estructurales prometidas. "No perdonaremos los préstamos, pero estamos dispuestos a discutir la extensión del programa de rescate y sus vencimientos. Pero esto no cambiará el hecho de que Grecia debe seguir con sus reformas económicas", afirmó.

El miembro del comité ejecutivo del BCE Benoit Coeuré dijo que la institución no participará en ningún recorte de la deuda, si bien era posible hacer cambios en los vencimientos. "El (Alexis Tsipras) tiene que pagar, esas son las reglas europeas del juego", afirmó Coeuré. "No hay lugar para las acciones unilaterales en Europa, pero eso no excluye una discusión, por ejemplo, sobre la reprogramación de su deuda".

Portugal. Uno de los países "rescatados", Portugal, fue muy crítico con Syriza. El primer ministro portugués, Pedro Passos Coelho, consideró que las propuestas de Syriza son un "cuento de niños. Se sabe que el programa del partido que ganó las elecciones es difícil de conciliar con las normas europeas". Portugal fue el segundo país europeo que recurrió al programa de ayudas. Grecia fue la primera y luego siguieron Irlanda, España y Chipre. Portugal e Irlanda ya han completado sus programas de rescate. Grecia es un "caso único", dijo el primer ministro portugués, ya que necesitó un segundo rescate y "todavía no hay certeza de que no será necesario un tercer rescate".

El FMI. Grecia debe respetar las normas de la zona euro y no puede exigir un tratamiento especial para su deuda, advirtió la jefa del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde. "Hay reglas internas en la zona euro que deben ser respetadas", remarcó Lagarde al diario Le Monde. "No podemos hacer categorías especiales de ese tipo para cada país". Grecia aún necesita realizar reformas clave, tales como la recaudación de impuestos y la reducción de los causas judiciales pendientes. "No es una cuestión de medidas de austeridad, se trata de reformas en profundidad que quedan por hacer". La confrontación con el nuevo gobierno parece así inevitable.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario