Sábado 28 de Noviembre de 2009
Un hombre requerido por la Justicia estadounidense en relación con la muerte de su esposa resiste desde hace ocho años en la Argentina su extradición amparándose en su estatus de refugiado que le otorgó el gobierno basándose en que el acusado esgrime diversas teorías sobre presuntas conspiraciones políticas de la pasada administración de George Bush.
Las denuncias de persecución por parte de las autoridades estadounidenses le permitieron a Kurt Sonnenfeld conseguir status de refugiado y la solidaridad de un ganador del premio Nobel de la paz. Genera bastante atención en Argentina, donde acaba de publicar un libro titulado “El perseguido”, declarado “de interés cultural” por el gobierno argentino.
Sonnenfeld, de 48 años, quien se desempeñaba como camarógrafo y vocero de la Federal Emergency Management Agency (Fema, organismo de emergencias nacionales de EEUU), es un fugitivo de la Justicia estadounidense que lo acusa del asesinato de su primera esposa, Nancy, el 1 de enero del 2002.
El Departamento de Justicia lleva cinco años tratando de lograr su extradición. La policía de Denver dice que hay evidencia “abrumadora” de que mató a su esposa y trató de simular un suicidio.
Los tribunales argentinos se niegan a extraditarlo, aduciendo que no recibieron suficientes garantías de que Sonnenfeld no sería ejecutado (de ser hallado culpable). El tratado de extradición entre los dos países contempla esa excepción. La fiscalía de Denver dice que se comprometió a no ejecutarlo y que no sabe qué otras garantías puede ofrecer.
Familiares de Nancy dicen que Sonnenfeld es un individuo carismático que está aprovechando sus frágiles teorías conspirativas sobre los atentados del 11 de septiembre para ganar fama. Su popularidad, a su vez, hace que Argentina desista de extraditarlo.
Sonnenfeld dice tener videos que demuestran que altos funcionarios del gobierno estaban al tanto de que se producirían los ataques del 11 de septiembre de 2001 que destruyeron las Torres Gemelas. En una entrevista reciente con el portal voltairenet.org, Sonnenfeld dijo que el gobierno tomó medidas para proteger equipo costoso en oficinas de la CIA en el World Trade Center, que se desmoronaron horas después del ataque.
“Los ataques al World Trade Center le dieron (al gobierno) la justificación que buscaba” para invadir Irak, escribió Sonnenfeld.
Al promocionar su libro hizo presentaciones con el premio Nobel de la paz de 1980 Adolfo Pérez Esquivel, a quien conoció cuando filmaba un documental con periodistas franceses.
Pérez Esquivel y otros escribieron una carta a la Corte Suprema en la que expresan su oposición a la extradición. Sonnenfeld y su nueva esposa, Paula, dirigen un refugio para niños con sida fundado por el Nobel argentino.
Dice que tiene el apoyo de una docena de agrupaciones de derechos humanos nacionales e internacionales e incluso de gente allegada a la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner.
Crisis matrimonial. Sonnenfeld asegura que su esposa Nancy se suicidó.
Los problemas matrimoniales de la pareja se agravaron cuando Nancy decidió separarse de Kurt durante una vacación en Tailandia.
Los dos regresaron por separado a Estados Unidos y Nancy inició los trámites de divorcio.
En la madrugada del 1 de enero de 2002, Sonnenfeld llamó a la policía y dijo que su esposa se había pegado un tiro.
La policía halló manchas de sangre que indicaban que la mujer había sido movida del borde al centro de la reposera donde fue encontrada muerta, según los documentos de la fiscalía.
Sonnenfeld afirmó que estaba en otra habitación revisando su correo electrónico cuando oyó el disparo. Tenía manchas de sangre en la cara y restos de pólvora en los pantalones y la chaqueta.
La policía comprobó que su computadora no había sido usada. En las manos, sin embargo, no tenía pólvora, y la pistola no tenía sus huellas dactilares.
En la pistola calibre 45 se hallaron las huellas de Nancy y en una mano de la mujer había pólvora, lo que indica que estaba cerca del arma cuando fue disparada. El arma estaba en el piso, a unos 2 metros de Nancy.
Sonnenfeld fue arrestado y acusado de asesinato. Pero en junio del 2002 los fiscales desistieron de enjuiciarlo por falta de pruebas, aunque reservándose el hacerlo más adelante.
Posteriormente, dos hombres que estuvieron en la cárcel con Sonnenfeld declararon que éste les había confesado que había matado a su esposa.
Sonnenfeld afirma que no conoce a ninguno de los dos y especula que mintieron para ver si les reducían sus penas.
“Estos «testigos» también fueron inventados por las autoridades estadounidenses en un intento por darle credibilidad a su campaña desesperada por traerme de vuelta a Estados Unidos”, dijo.
Sonnenfeld viajó a Argentina a principios del 2003 por dos semanas. Conoció a Paula, una abogada que habla inglés, italiano y portugués además de español, y se casó con ella. Tienen mellizas de tres años.
En el 2004 fue detenido por agentes de la Interpol a pedido de Estados Unidos y Sonnenfeld dijo que su país quería silenciar sus teorías conspirativas sobre el 11 de septiembre.
Fue liberado cuando un juez rechazó un pedido de extradición. La Justicia argentina descartó también las apelaciones presentadas por Estados Unidos.
Filmó instalaciones militares
El documentalista Kurt Sonnenfeld había sido portavoz de la Fema en diferentes oportunidades y efectuó filmaciones en instalaciones científicas y militares relacionadas con el desarrollo, transporte y almacenamiento de armas biológicas, químicas y nucleares. Afirma haber filmado en los laboratorios y complejos dedicados a la energía nuclear o al manejo de sus residuos, así como en depósitos de armas químicas.