Está todo por hacerse
Para un argentino no hay nada mejor que otro argentino. Entiendo que ya es hora de parir un nuevo país y qué mejor que nuestra presidenta, que es mujer, para parirlo y de esa manera tratar de...

Jueves 25 de Abril de 2013

Para un argentino no hay nada mejor que otro argentino. Entiendo que ya es hora de parir un nuevo país y qué mejor que nuestra presidenta, que es mujer, para parirlo y de esa manera tratar de mejorar en la ciudadanía el concepto expuesto ella que decía en uno de sus discursos que por ser mujer le resultaba aún más difícil gobernar. En este caso, le resultaría más cómodo. Ahora bien, qué podríamos ir haciendo para colaborar con esta mujer: el gobierno nacional, por ejemplo, en lugar de los planes trabajar, ayudando a los que menos tienen para comer y seguir viviendo. Sería interesante crear fuentes de trabajo, diversas son las actividades en las que se las puede insertar a estas personas y enseñarles a trabajar, conjuntamente enseñarles que el trabajo dignifica y enaltece a las personas. Podrán contribuir las pequeñas, medianas y grandes empresas, conjuntamente con el resto de la sociedad, para darles educación y empleos dignos. Obviamente, tendrían que ser sueldos dignos y no la limosna que reciben de los gobiernos de turno. Llegaremos algún día y espero que sea pronto a decir que para  un argentino no hay nada mejor que otro argentino. Está todo por hacerse, como por ejemplo más universidades, más escuelas, más viviendas, mejores rutas, más autopistas, puentes, integraciones regionales, aeropuertos, electricidad, hospitales. Como ejemplo, mejor dicho como un mal ejemplo, cito lo que está ocurriendo con la Empresa Provincial de la Energía (EPE) y que debe pasar de igual manera en cualquier lugar de nuestro país. Es bueno recordarles a los funcionarios de estas empresas públicas que en el mundo la electricidad es un derecho adquirido y no una necesidad de los ricos. Además, es bueno que sepan estos funcionarios que por el hecho de ser empresas exclusivas de la electricidad los consumidores no somos clientes cautivos, sino ciudadanos de una república en su plenitud de funcionamiento.

Armando Torres