Está grave un repartidor de lácteos baleado en la puerta de su casa
Un repartidor de lácteos fue baleado a metros de la puerta de su casa, en la zona sudoeste, en la noche del viernes, en momentos en que se dirigía a su trabajo.

Domingo 07 de Julio de 2013

Un repartidor de lácteos fue baleado a metros de la puerta de su casa, en la zona sudoeste, en la noche del viernes, en momentos en que se dirigía a su trabajo. Según las primeras declaraciones de familiares, que pudieron observar parte de lo sucedido. Eduardo C. de 38 años fue abordado por dos hombres jóvenes que se desplazaban en una moto y se le tiraron encima para robarle. La víctima habría ofrecido resistencia y ante esto sus agresores le dispararon con un arma de grueso calibre impactando en el tórax y en el hemitórax derecho. El hombre estaba internado anoche en terapia intensiva del Hospital de Emergencia Clemente Alvarez en grave estado.

La víctima se dedica al negocio de distribución de productos lácteos y alrededor de las 23 del viernes dejó su casa para acomodar algunos envíos habituales del fin de semana. La familia vive en inmediaciones de Callao y Madre Cabrini. Eduardo dejó a su mujer, Vanesa, en la puerta de la vivienda. La mujer entró pero al recorrer el hombre unos pocos metros y llegar precisamente a esa esquina fue abordado por dos desconocidos que le pidieron dinero.

Los agresores comenzaron a gritarle. Eduardo inicialmente resistió la embestida, entonces le propinaron un empujón y le dispararon en dos ocasiones con un arma que se presume una pistola calibre 9 milímetros. El primer tiró le perforó el hemitórax derecho y el segundo le dio de lleno en el pecho.

En esos instantes, la mujer de Eduardo escuchó un gritó en el que él le decía que no saliera a la puerta, pero desesperada acudió al lugar y pudo escuchar el ruido de la moto que se alejaba por Callao en dirección al sur.

Un móvil de la seccional 21ª que se hallaba en las inmediaciones fue en ayuda del hombre, que se encontraba en el piso y lo trasladaron al hospital Roque Sáenz Peña, desde donde fue derivado en la madrugada al Heca, nosocomio al que ingresó directamente a terapia intensiva.

Según fuentes policiales, tanto Eduardo C. como su mujer no pudieron prestar declaraciones. "El muchacho no está nada bien, apenas lo encontramos ya era difícil que declarara. Dos balas en el pecho presentan un pronóstico complicado", sostuvieron desde la fuerza.

En tanto, y según las mismas fuentes, la mujer "estaba en un estado de shock y tampoco pudo precisar más que la escena inicial, pero no se pudo determinar aún el tipo ni el color de la moto y si la persona herida conocía con anterioridad a sus agresores" sostuvieron los uniformados.