Espléndido e inquietante
Está en cartelera un filme espléndido e inquietante. Se trata de "La ola" (Alemania, 2008), un drama que pone en evidencia hasta qué punto es proclive la condición humana al totalitarismo.

Martes 22 de Septiembre de 2009

Está en cartelera un filme espléndido e inquietante. Se trata de "La ola" (Alemania, 2008), un drama que pone en evidencia hasta qué punto es proclive la condición humana al totalitarismo. La acción transcurre en un colegio secundario de Alemania. En pleno verano el profesor Rainer Wenger debe desarrollar, en contra de su voluntad, un seminario sobre la autocracia. Para evitar el aburrimiento de sus estudiantes decide llevar a cabo un experimento para que comprendan la naturaleza de la autocracia. El profesor Wenger obliga a sus estudiantes a ponerse de pie cada vez que le dirigen la palabra, a vestirse de blanco y a saludar moviendo uno de sus brazos como si fuera una ola. Lo que parecía un simple proyecto semanal termina en una tragedia. Los alumnos se lo toman en serio y deciden constituir una secta sustentada en los valores fundamentales de la autocracia: el orden, la disciplina y la pérdida del libre albedrío. Una estudiante se rebela y sufre, a manera de represalia, una inhumana discriminación. Wenger ya no es más el profesor sino el líder de un grupo organizado. Durante un partido de waterpolo todo estalla por los aires. Angustiado por la situación el profesor Wenger convoca a una reunión urgente. Frente a todos los miembros de "la ola" dice claramente que se trató de un proyecto semanal y que a partir de ese momento todos debían volver a la normalidad. Los alumnos se niegan, salvo uno. "La ola" estaba dispuesta a hacer tronar el escarmiento. Estaba dispuesta a destruir semejante atisbo de rebeldía. El fenómeno de la autocracia se había manifestado en todo su esplendor. Los alumnos habían perdido por completo su individualidad. Habían dejado de ser personas. La tragedia alcanza su punto culminante cuando el alumno más afectado por el experimento toma un arma y se vuela la cabeza. En mi opinión, este filme debería ser visto por todos los estudiantes y profesores (secundarios y universitarios) del país. Es un extraordinario tratado sobre liderazgos autoritarios, sometimientos, xenofobias; sobre la autocracia, en suma. Demuestra que el hombre prefiere el orden y la disciplina antes que la libertad y la rebeldía, la coacción antes que el consenso, el fascismo antes que la democracia.

Hernán Andrés Kruse, hkruse@fibertel.com.ar