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Esperanto suma infracciones y está cerca de la clausura

A dos meses de su apertura, Esperanto ya acumuló cinco actas de infracción labradas por agentes de la Dirección de Inspección General municipal.

Martes 16 de Octubre de 2012

A dos meses de su apertura, Esperanto ya acumuló cinco actas de infracción labradas por agentes de la Dirección de Inspección General municipal. El responsable del área, Gregorio Ramírez, detalló ayer que "tres fueron por tergiversación del rubro y otras dos por no cumplimentar con la disposición de mesas y sillas de acuerdo a la capacidad del salón". Las actas ya fueron elevadas al Tribunal de Faltas, que tiene la palabra final sobre las sanciones que correspondan. Sin embargo, el funcionario consideró que, "por la reincidencia y el tipo de infracciones, la situación estaría para determinar una clausura". Los vecinos de Presidente Roca y Zeballos siguen planteando quejas y aseguran que, aunque fue habilitado como "bar con amenización musical", siempre fue un boliche.

El secretario de Gobierno de municipal, Fernando Asegurado, afirmó que se mantienen "contactos y reuniones permanentes con los vecinos", y señaló que "se viene realizando un importante número de inspecciones, incluso las llamadas punto fijo, que significan permanecer en el lugar desde el inicio de la actividad hasta el final, y todos esos controles terminaron en la elevación de varias actas de infracción al Tribunal de Faltas".

Bajo la lupa. El detalle de las infracciones corrió por cuenta del director de Inspección. "Hay cinco actas, tres por tergiversación de rubro, porque se detectó gente bailando, y otras dos por irregularidades en la distribución de mesas y sillas, que no es más que el hecho de levantar parte del mobiliario para que las personas bailen", detalló.

Para el funcionario, "no existe otro lugar de Rosario que haya tenido tantos controles por el tiempo que lleva habilitado". Sin embargo, aclaró: "La dirección no tiene la potestad de clausurar. Eso lo define el Tribunal de Faltas, donde ya fueron elevadas las actas". Pese a eso, por la cantidad de actas y el tipo de infracciones, Ramírez se arriesgó a opinar que "la situación está dada para la clausura del lugar".

Sin embargo, aclaró que Esperanto lejos está de ser el punto más conflictivo de la ciudad. "Rosario tiene 140 boliches y bares habilitados por donde transitan 30 mil personas cada fin de semana", detalló Ramírez, y explicó que "en la periferia de la ciudad, tanto en las zonas norte como oeste, y en el macrocentro es donde están los puntos más complicados porque se ponen en juego cuestiones de seguridad".

Quejas. Pese a eso, los reclamos de los vecinos de Zeballos y Presidente Roca no cesaron desde la apertura del local. "El problema es que está habilitado como bar, pero siempre funcionó como boliche. Basta pasar por la puerta para verlo", indicó Juan Pablo Cerana.

El vecino, que además es abogado, lleva hechas varias presentaciones administrativas ante la Municipalidad planteando desde irregularidades en la habilitación del lugar hasta problemas con los ruidos que provoca su funcionamiento. Por eso, junto a un grupo de vecinos, ahora reclaman reunirse con la intendenta Mónica Fein.

"Sólo queremos que nos escuchen, porque tuvimos varias reuniones pero no existen respuestas. Nos dejaron teléfonos de inspectores, aunque cuando llamamos, no atienden. Lo que pedimos es dialogar y buscar alternativas conjuntas para poder convivir", apuntó.

Se incorporan 130 inspectores

Reforzar las áreas de fiscalización es uno de los objetivos que se planteó el municipio y, para eso, sumará en los próximos meses más de un centenar de agentes que se desempeñarán en las diferentes direcciones que tienen a su cargo el control de comercios, industrias y también la seguridad vial.

El secretario de Gobierno municipal, Fernando Asegurado, indicó que “el proceso de selección se está llevando adelante entre el personal de planta”. Para la Dirección de Inspección, 30 refuerzos llegarán a partir del 1º de noviembre.

El funcionario explicó que “el movimiento en la ciudad se fue modificando, la actividad nocturna es todos los días y aumenta notablemente los fines de semana, y a eso se suman los comercios y el control vial”, lo que hace necesario incrementar los controles.

Por eso, los nuevos agentes se seleccionarán “hacia adentro del municipio, para buscar los perfiles adecuados y las vacantes del personal que se transfiera a las áreas de control, se cubrirán con el registro de ingresos del año pasado”, indicó Asegurado.

El director de Inspección municipal, Gregorio Ramírez, enfatizó que sólo su área recibirá 30 nuevos agentes, que comenzarán a trabajar a partir del 1º de noviembre, y estimó que “en total serán unas 130 personas a incorporar a las áreas de control y fiscalización”.

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