Esperan sentencia y rezan por un chico asesinado
Hace exactamente un año, Pablo Ferraresi había iniciado las clases en 1º Polimodal de la escuela Santa Isabel de Hungría, en el barrio Alvear. Estaba contento por la nueva etapa y a la noche se encontró en su casa con su noviecita. Poco después, cuando quiso acompañar a la chica de vuelta a su hogar, la tragedia se le cruzó en el camino...

Martes 10 de Marzo de 2009

Hace exactamente un año, Pablo Ferraresi había iniciado las clases en 1º Polimodal de la escuela Santa Isabel de Hungría, en el barrio Alvear. Estaba contento por la nueva etapa y a la noche se encontró en su casa con su noviecita. Poco después, cuando quiso acompañar a la chica de vuelta a su hogar, la tragedia se le cruzó en el camino. Un balazo le partió el corazón y le quitó la vida. El disparo fue hecho por un hombre conocido en el barrio por su mala fama: Roberto Tito Alvarez, quien fue procesado por el homicidio. Pero a la familia de Pablo eso no le alcanza. y necesitan recordarlo a cada instante. Por eso hoy harán una misa en su memoria. Será a las 19.30 en la parroquia del mismo colegio al que asistía el adolescente.

  Todo ocurrió la noche del 10 de marzo de 2008 cuando Pablo iba junto a su novia y se encontró con un grupo de amigos frente a un cíber, en Alsina y Presidente Quintana. Los chicos le contaron que momentos antes habían pasado Tito y su hijo Matako haciendo disparos de arma de fuego al aire desde un auto. Y que ellos iban a ir hasta la casa de los tiradores para protestar. A Peque la idea no le gustó pero caminó unos metros junto al grupo.

  Entonces Tito Alvarez apareció en una moto conducida por su hijo. En Crespo y Garibaldi se cruzó con el grupo y empezó a dispararle. Todos corrieron dispersándose, pero Peque Ferraresi cayó malherido junto a un árbol. "Vi que Matako paró la moto y el padre disparó para el lado donde estaba Pablo", repitieron 15 testigos en la instrucción que llevó adelante el juez Hernán Postma.

  Alvarez fue procesado por homicidio agravado por la intervención de un menor (su hijo), amenazas calificadas y portación de arma de fuego. Ahora será el juez de Sentencia José María Casas el que dictamine la pena que le corresponde.