Lunes 03 de Junio de 2013
"Un proyecto de ley para controlar el impacto ambiental producido por organismos contenidos en el agua de lastre de buques que entran a puertos argentinos espera su debate en Diputados de la Nación", afirmó Enrique Augusto Zárate, abogado y profesor en Maestría en Ingeniería Ambiental de la Universidad Tecnológica de Rosario.
El letrado pidió la intervención al Defensor del Pueblo de la Nación, Anselmo Sella, para que inste al tratamiento del proyecto, y señala que "en 1991 se detectó la invasión en el estuario rioplatense del mejillón dorado (Limnoperna fortunei), que fija colonias en filtros de bombas de agua y cañerías, obstruye sistemas de centrales hidroeléctricas e industrias y altera la composición el plancton que alimenta a los peces de la región y el desarrollo de algas tóxicas en lagos y embalses ".
"En el pedido se detallan las investigaciones biológicas realizadas por los especialistas Gustavo Darrigan y Guido Pastorino, de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de la Plata, con colaboración la Prefectura Naval Argentina (PNA)", señala a La Capital.
Argentina es país socio-líder del Programa Global de Manejo de Aguas de Lastre (Glogallast), creado en ayuda a los países en vías de desarrollo para reducir la introducción de organismos acuáticos invasores y patógenos transportados en las aguas de lastre de los buques.
En septiembre de 2010, el Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Nación, con la iniciativa del PNA, solicitó que se dieran los pasos necesarios para que el Congreso apruebe el convenio Internacional para el control y la gestión del agua de lastre y los sedimentos de los buques, conocido como BWM-04, (Londres 2004) , que fuera suscripto por Argentina en 2005. Con dictamen favorable del Ejecutivo, 16 de mayo 2012 fue enviado y entró en el Senado pasando a comisión y obtuvo sanción (4/7/12). Ya ha pasado por el Ministerio de Interior, quien lo elevó a la Secretaría Legal y Técnica de la Presidencia, que requirió la intervención de la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables y del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Esto mejillones "miden pocos centímetros y tienen más caparazón que cuerpo. Los peces no digieren sus costras. La revista Hydrobiologic indicó en 2009 que se pueden reproducir hasta nueve meses al año, sobre roca, madera, cemento o cañerías. En 47 kilómetros cuadrados del embalse Río Tercero se registraron 45 mil millones de mejillones y el daño es permanente porque nacen miles sin el mínimo control. Viajan por el río adheridos a las embarcaciones. Esa planta de energía debió detener sus actividades para quitar los moluscos", dijo el autor del "Manual de Derecho Ambiental" (2008).
"En septiembre de 2011 —agregó—, ante una consulta, la Prefectura, indicó que desde 2009 se tomaron 74 muestras. de las que no surgieron evidencia del incumplimiento de la normativo, continuando con muestreos aleatorios". Pero un informe del Consejo Portuario Argentino indica que en 2009 entraron 1839 buques al puerto porteño.
Zárate explica que "en 2011, en la zona costera de Timbúes-Villa Constitución, en las 33 terminales graneleras se registran anualmente más de 4.500 buques de ultramar y alrededor de 1500 barcazas de países limítrofes. Por puertos del Paraná sale el 95 por ciento de lo exportado. Para detener las bioinvasiones se deben tomar muestreos y mediciones en todo barco". Zárate resaltó que "la Organización Marítima Internacional recomendó realizar un recambio del agua de lastre en el océano, ya que los organismos que viven en esa aguas no sobreviven en zonas costeras".