Martes 21 de Enero de 2014
Las cenizas del fallecido poeta argentino Juan Gelman fueron esparcidas el fin de semana pasado en un riachuelo de un pueblo cercano a la ciudad de México, cumpliendo la última voluntad del escritor, informó ayer el secretario de Cultura capitalino.
Familiares y amigos del poeta se dieron cita el sábado en el pueblo de Nepantla (unos 2.300 habitantes), donde en 1651 nació la escritora y religiosa mexicana Sor Juana Inés de la Cruz y actualmente se erige un centro cultural en su honor, informó en su cuenta de Facebook Eduardo Vázquez, titular de la cartera de Cultura de la alcaldía de la ciudad de México.
En ese rincón, rodeado de los volcanes Popocatépelt e Iztaccíhuatl, es "donde Juan Gelman quiso (que) fueran esparcidas sus cenizas", comentó Vázquez, quien acompañó en el acto a la viuda del escritor, Mara Lamadrid —musa del aún inédito poemario de Gelman "Amar a Mara"— y a su nieta Macarena Gelman.
"Mara decidió echar las cenizas desde un puente, de manera que estas cayeron sobre un pequeño riachuelo que circunda el centro cultural dedicado a la poeta" sor Juana Inés de la Cruz, precisó Vázquez, quien añadió que los asistentes leyeron poemas y tomaron vino.
Dijo que mientras los familiares y el cineasta Jorge Denti arrojaban las cenizas los amigos de Paola (hija de Mara) no dejaron de tocar sus jaranas. Fue una celebración a la vida de Juan".
Gelman, premio Cervantes de literatura en 2007, falleció el pasado martes en la ciudad de México a los 83 años por una mielodisplasia, una enfermedad de la médula ósea.
Su cuerpo fue velado y cremado en una funeraria de esa capital, donde vivía desde hacía 25 años tras exiliarse por su militancia contra la dictadura militar.
El poeta dedicó largos años a la búsqueda de su nieta Macarena, quien nació en cautiverio después de que su madre embarazada fuera secuestrada y después fue entregada ilegalmente a un oficial de la policía uruguaya.